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LEVÍTICO

Capítulo 14

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Estas serán las instrucciones acerca del

leproso en el día de su purificación: Será traído al sacerdote. 3 El sacerdote saldrá

fuera del campamento y examinará al leproso; y he aquí que si la llaga de la lepra del

leproso está sanada, 4 el sacerdote mandará traer para el que se purifica dos pájaros

vivos y limpios, madera de cedro, tinte escarlata e hisopo. 5 Luego el sacerdote

mandará degollar uno de los pájaros sobre una vasija de barro que contenga aguas

vivas. 6 Después tomará el pájaro vivo, la madera de cedro, el tinte escarlata y el

hisopo, y los sumergirá junto con el pájaro vivo en la sangre del pájaro degollado

sobre las aguas vivas. 7 Después rociará siete veces al que se purifica de la lepra y le

declarará puro. Luego soltará el pájaro vivo en el campo abierto. 8 El que se

purifica lavará su ropa, afeitará todo su pelo y se lavará con agua. Así quedará

purificado. Después podrá entrar en el campamento, pero quedará fuera de su

tienda durante siete días. 9 Al séptimo día afeitará de nuevo todo su pelo: su cabeza,

su barba y sus cejas, es decir, todo su pelo. Luego lavará su ropa y lavará su cuerpo

con agua, y quedará purificado.

10 El octavo día tomará dos corderos, sin defecto, una cordera de un año, sin

defecto, tres décimas de efa de harina fina para la ofrenda vegetal, mezclada con

aceite, y un log de aceite. 11 El sacerdote que lo purifique presentará delante de

Jehovah al que se purifica, de pie, con estas cosas, a la entrada del tabernáculo de

reunión. 12 Luego el sacerdote tomará uno de los corderos, lo presentará como

sacrificio por la culpa con el log de aceite y lo mecerá como ofrenda mecida delante

de Jehovah. 13 Después degollará el cordero en el lugar del santuario donde se

degüellan las víctimas por el pecado y el holocausto. Como la ofrenda por el

pecado, así también la ofrenda por la culpa es para el sacerdote. Es cosa muy

sagrada. 14 Después el sacerdote tomará parte de la sangre de la víctima por la

culpa, y el sacerdote la pondrá sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se

purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.

15 De la misma manera el sacerdote tomará el log de aceite y echará parte de él en la

palma de su mano izquierda. 16 Luego el sacerdote mojará un dedo de su mano

derecha en el aceite que tiene en la palma de su mano izquierda, y rociará el aceite

con su dedo siete veces delante de Jehovah. 17 De lo que quede del aceite en su

mano, el sacerdote pondrá sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica,

sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, junto al

lugar donde está la sangre del sacrificio por la culpa. 18 Lo que quede del aceite que

está en la mano del sacerdote, éste lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica.

Así el sacerdote hará expiación por él delante de Jehovah. 19 Luego el sacerdote

ofrecerá el sacrificio por el pecado y hará expiación por el que se purifica de su

impureza. Después degollará el holocausto. 20 Y el sacerdote ofrecerá el holocausto

y la ofrenda vegetal sobre el altar. Así el sacerdote hará expiación por él, y quedará

purificado.

21 Pero si él es pobre y no tiene lo suficiente para estos sacrificios, tomará un

cordero como sacrificio por la culpa, como ofrenda mecida por su expiación; una

décima de efa de harina fina amasada con aceite, para la ofrenda vegetal, un log de

aceite 22 y dos tórtolas o dos pichones de paloma, según lo que pueda. Uno será

para el sacrificio por el pecado y el otro para el holocausto. 23 El octavo día traerá

estas cosas al sacerdote para su purificación, a la entrada del tabernáculo de

reunión, delante de Jehovah. 24 El sacerdote tomará el cordero del sacrificio por la

culpa y el log de aceite, y los mecerá como ofrenda mecida delante de Jehovah.

25 Después el sacerdote degollará el cordero del sacrificio por la culpa, tomará parte

de la sangre de la víctima por la culpa y la pondrá sobre el lóbulo de la oreja

derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de

su pie derecho. 26 Después el sacerdote echará parte del aceite sobre la palma de

su mano izquierda, 27 y con un dedo de su mano derecha el sacerdote rociará del

aceite que tiene en la palma de su mano izquierda siete veces delante de Jehovah.

28 También del aceite que el sacerdote tiene en su mano, pondrá parte sobre el

lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y

sobre el pulgar de su pie derecho, junto al lugar donde está la sangre del sacrificio

por la culpa. 29 Lo que quede del aceite que está en la mano del sacerdote, éste lo

pondrá sobre la cabeza del que se purifica, para hacer expiación por él delante de

Jehovah. 30 Asimismo, ofrecerá una de las tórtolas o uno de los pichones, según lo

que pueda. 31 Según lo que pueda, uno será para el sacrificio por el pecado y el otro

para el holocausto, además de la ofrenda vegetal. Así el sacerdote hará expiación

delante de Jehovah por el que se purifica.” 32 Estas son las instrucciones para el que

haya tenido lepra y no tenga lo suficiente para su purificación.

33 Jehovah habló a Moisés y a Aarón diciendo: 34 Cuando hayáis entrado en la

tierra de Canaán, la cual yo os doy en posesión, si pongo una mancha de lepra en

alguna casa de la tierra de vuestra posesión, 35 el dueño de la casa vendrá y lo

notificará al sacerdote diciendo: ‘Algo como una mancha ha aparecido en mi casa.’

36 Entonces el sacerdote mandará que desocupen la casa antes que él entre para

examinar la mancha, para que no sea contaminado todo lo que está en la casa.

Después el sacerdote entrará para examinar la casa, 37 y examinará la mancha. Y he

aquí que si hay manchas verdosas o rojizas en las paredes de la casa, que parezcan

más hundidas que la superficie de la pared, 38 el sacerdote saldrá de la casa, a la

puerta de ella, y clausurará la casa por siete días. 39 Al séptimo día el sacerdote

volverá a examinarla; y he aquí que si la mancha se ha extendido en las paredes de la

casa, 40 entonces el sacerdote mandará que saquen las piedras donde está la mancha

y que las echen fuera de la ciudad, a un lugar inmundo. 41 También hará raspar toda

la casa por dentro, y el polvo resultante será arrojado fuera de la ciudad, a un lugar

inmundo. 42 Entonces tomarán otras piedras y las pondrán en lugar de las que fueron

sacadas. Tomarán otro barro y recubrirán la casa. 43 Si la mancha vuelve a brotar

en la casa, después que sacaron las piedras, rasparon la casa y la recubrieron con

barro, 44 entonces el sacerdote entrará y la examinará. Y he aquí que si la mancha

parece haberse extendido en la casa, es lepra maligna. La casa es inmunda. 45 Por

tanto, derribarán la casa, y sacarán sus piedras, su madera y todo el polvo de la

casa fuera de la ciudad, a un lugar inmundo. 46 Cualquiera que entre en aquella casa

durante el tiempo que él la clausuró, quedará impuro hasta el anochecer. 47 El que

duerma en la casa lavará su ropa. El que coma en ella también lavará su ropa.

48 Pero si el sacerdote entra y la examina, y he aquí que ve que la mancha no se ha

extendido en la casa después de haber sido recubierta con barro, el sacerdote

declarará limpia la casa, porque la mancha ha desaparecido. 49 Entonces, para

purificar la casa, tomará dos pájaros, madera de cedro, tinte escarlata e hisopo.

50 Degollará uno de los pájaros sobre una vasija de barro que contenga aguas vivas.

51 Tomará la madera de cedro, el hisopo, el tinte escarlata y el pájaro vivo, y los

sumergirá en la sangre del pájaro degollado y en las aguas vivas. Después rociará la

casa siete veces. 52 Purificará la casa con la sangre del pájaro, con las aguas vivas,

con el pájaro vivo, la madera de cedro, el hisopo y el tinte escarlata. 53 Luego

soltará el pájaro vivo fuera de la ciudad, en el campo abierto. Así hará expiación por

la casa, y quedará limpia.”

54 Estas son las instrucciones acerca de toda mancha de lepra y de tiña, 55 de la

lepra del vestido y de la casa, 56 de la hinchazón, de la costra y de la mancha blanca,

57 para indicar cuándo es inmundo y cuándo es limpio. Estas son las instrucciones

acerca de la lepra.

Capítulo 15

1 Jehovah habló a Moisés y a Aarón diciendo: 2 Hablad a los hijos de Israel y

decidles que cualquier hombre cuyo cuerpo tiene flujo seminal, quedará impuro a

causa de su flujo. 3 Esta será su impureza en su flujo: Será impureza, ya sea que su

cuerpo emita su flujo o que su cuerpo obstruya su flujo. 4 Toda cama en que se

acueste el que tenga flujo, o toda cosa en que se siente, quedará inmunda. 5 La

persona que toque su cama lavará su ropa, se lavará con agua y quedará impuro

hasta el anochecer. 6 También el que se siente sobre aquello en que se sentó el que

tiene flujo, lavará su ropa, se lavará con agua y quedará impuro hasta el anochecer.

7 El que toque el cuerpo del que tiene flujo lavará su ropa, se lavará con agua y

quedará impuro hasta el anochecer. 8 Cuando alguien que tiene flujo escupa sobre

una persona pura, ésta lavará su ropa, se lavará con agua y quedará impura hasta el

anochecer. 9 Toda montura sobre la cual cabalgue el que tiene flujo quedará

inmunda. 10 Cualquiera que toque algo que ha estado debajo de él quedará impuro

hasta el anochecer. El que cargue tales cosas lavará su ropa, se lavará con agua y

quedará impuro hasta el anochecer. 11 Todo aquel a quien toque el que tiene flujo,

sin haberse lavado sus manos con agua, lavará su ropa, se lavará con agua, y

quedará impuro hasta el anochecer. 12 La vasija de barro que haya tocado el que

tiene flujo será rota. Todo utensilio de madera será enjuagado con agua. 13 Cuando

el que tiene flujo se haya purificado de su flujo, contará siete días para su

purificación. Entonces lavará su ropa, lavará su cuerpo con aguas vivas, y quedará

purificado. 14 Al octavo día tomará consigo dos tórtolas o dos pichones de paloma,

vendrá ante Jehovah a la entrada del tabernáculo de reunión y los dará al sacerdote.

15 El sacerdote los ofrecerá, el uno como sacrificio por el pecado y el otro como

holocausto. Así el sacerdote hará expiación por él delante de Jehovah, a causa de su

flujo. 16 Cuando alguien tenga emisión de semen, lavará con agua todo su cuerpo y

quedará impuro hasta el anochecer. 17 Toda prenda de vestir u objeto de cuero

sobre el cual haya emisión de semen será lavado con agua, y quedará inmundo hasta

el anochecer. 18 Si un hombre se acuesta con una mujer y hay emisión de semen,

ambos se lavarán con agua y quedarán impuros hasta el anochecer.

19 Cuando una mujer tenga flujo de sangre, y su flujo salga de su cuerpo,

quedará impura durante siete días. Cualquiera que la toque quedará impuro hasta el

anochecer. 20 Todo aquello en que se acueste o se siente durante su impureza

quedará inmundo. 21 Cualquiera que toque su cama lavará su ropa, se lavará con

agua y quedará impuro hasta el anochecer. 22 Cualquiera que toque el mueble sobre

el que ella se sentó lavará su ropa, se lavará con agua y quedará impuro hasta el

anochecer. 23 El que toque algo que esté sobre la cama o sobre otro objeto sobre el

que ella se sentó quedará impuro hasta el anochecer. 24 Si algún hombre se acuesta

con ella y su menstruo se vierte sobre él, quedará impuro durante siete días. Toda

cama en que él se acueste quedará inmunda. 25 Cuando una mujer tenga flujo de

sangre por muchos días fuera del tiempo normal de su menstruación, o cuando tenga

flujo de sangre más allá de su menstruación, todo el tiempo que dure el flujo de su

impureza ella quedará impura como en el tiempo de su menstruación.

26 Toda cama en que se acueste durante todos los días de su flujo será para ella

como la cama durante su menstruación. Igualmente, todo objeto sobre el que ella se

siente será inmundo, como en la impureza de su menstruación. 27 Cualquiera que

toque estas cosas quedará impuro. Lavará su ropa, se lavará con agua y quedará

impuro hasta el anochecer. 28 Cuando ella quede limpia de su flujo, contará siete

días y después quedará purificada. 29 Al octavo día tomará consigo dos tórtolas o

dos pichones de paloma, y los llevará al sacerdote, a la entrada del tabernáculo de

reunión. 30 El sacerdote ofrecerá uno de ellos como sacrificio por el pecado y el otro

como holocausto. Así el sacerdote hará expiación por ella delante de Jehovah a

causa del flujo de su impureza. 31 Así mantendréis a los hijos de Israel apartados de

sus impurezas, para que no mueran en sus impurezas, por haber contaminado mi

tabernáculo que está entre ellos.” 32 Estas son las instrucciones para el hombre que

tiene flujo y para el que tiene emisión de semen, y que por ello se ha contaminado;

33 para la mujer en su período de menstruación; para el que tiene flujo, sea hombre o

mujer, y para el hombre que se acueste con una mujer impura.

Capítulo 16

1 Jehovah habló a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón,

cuando se presentaron ante Jehovah y murieron. 2 Jehovah dijo a Moisés: “Di a tu

hermano Aarón que no entre en cualquier tiempo en el santuario, detrás del velo,

ante el propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera, pues yo me

manifestaré en la nube, sobre el propiciatorio. 3 Aarón podrá entrar con esto en el

santuario: con un novillo para el sacrificio por el pecado y un carnero para el

holocausto. 4 Se vestirá la túnica santa de lino, y los pantalones de lino estarán sobre

su cuerpo; se ceñirá el cinturón de lino y pondrá el turbante de lino sobre su cabeza.

Estas son las vestiduras sagradas; se vestirá con ellas después de lavar su cuerpo

con agua.

5 Tomará de la congregación de los hijos de Israel dos machos cabríos para el

sacrificio por el pecado y un carnero para el holocausto. 6 Luego Aarón presentará

como sacrificio por el pecado el novillo que le corresponde a él, para hacer

expiación por sí mismo y por su familia. 7 Después tomará los dos machos cabríos y

los presentará delante de Jehovah, a la entrada del tabernáculo de reunión. 8 Aarón

echará suertes sobre los dos machos cabríos: una suerte para Jehovah y otra suerte

para Azazel. 9 Luego Aarón hará acercar el macho cabrío sobre el cual haya caído la

suerte para Jehovah, y lo ofrecerá en sacrificio por el pecado. 10 Pero el macho

cabrío sobre el cual haya caído la suerte para Azazel, será presentado vivo delante

de Jehovah, para hacer expiación sobre él y enviarlo a Azazel, al desierto. 11 Aarón

presentará como sacrificio por el pecado el novillo que le corresponde a él, para

hacer expiación por sí mismo y por su familia. Luego degollará su novillo como

sacrificio por el pecado. 12 Después tomará del altar que está delante de Jehovah

un incensario lleno de brasas de fuego y dos puñados de incienso aromático molido,

y lo llevará detrás del velo. 13 Pondrá el incienso sobre el fuego delante de Jehovah,

y la nube de incienso cubrirá el propiciatorio que está sobre el testimonio; así no

morirá. 14 Tomará luego parte de la sangre del novillo y rociará con su dedo por

encima del propiciatorio, al lado oriental. Luego rociará con su dedo parte de esa

sangre, siete veces, delante del propiciatorio.

15 Después degollará como sacrificio por el pecado el macho cabrío que

corresponde al pueblo y llevará su sangre detrás del velo. Hará con su sangre como

hizo con la sangre del novillo: La rociará sobre el propiciatorio y delante de él. 16 Así

hará expiación por el santuario a causa de las impurezas de los hijos de Israel y de sus

rebeliones, por todos sus pecados. De la misma manera hará con el tabernáculo de

reunión, el cual habita con ellos en medio de sus impurezas. 17 Nadie estará en el

tabernáculo de reunión cuando él entre para hacer expiación en el santuario, hasta que

salga y haya hecho expiación por sí mismo, por su familia y por toda la congregación

de Israel. 18 Después saldrá al altar que está delante de Jehovah, y hará expiación por

él. Tomará parte de la sangre del novillo y de la sangre del macho cabrío, y la pondrá

sobre los cuernos del altar en su derredor. 19 Rociará sobre él la sangre siete veces con

su dedo, y lo purificará y santificará de las impurezas de los hijos de Israel.

20 Cuando haya acabado de hacer expiación por el santuario, por el

tabernáculo de reunión y por el altar, hará acercar el macho cabrío vivo. 21 Aarón

pondrá sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo y confesará sobre él

todas las iniquidades, las rebeliones y los pecados de los hijos de Israel, poniéndolos

así sobre la cabeza del macho cabrío. Luego lo enviará al desierto por medio de un

hombre designado para ello. 22 Aquel macho cabrío llevará sobre sí, a una tierra

inhabitada, todas las iniquidades de ellos. El hombre encargado dejará ir el macho

cabrío por el desierto. 23 Después vendrá Aarón al tabernáculo de reunión, se

quitará las vestiduras de lino con que se vistió para entrar en el santuario, y las

dejará allí. 24 Luego lavará su cuerpo con agua en un lugar santo, y después de

ponerse sus vestiduras saldrá y presentará el holocausto suyo y el holocausto del

pueblo. Así hará expiación por sí mismo y por el pueblo. 25 Entonces hará arder

sobre el altar el sebo del sacrificio por el pecado.

26 El que dejó ir el macho cabrío a Azazel lavará su ropa y lavará su cuerpo con

agua, y después podrá entrar en el campamento. 27 Después sacará fuera del

campamento el resto del novillo del sacrificio por el pecado y del macho cabrío del

sacrificio por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer expiación.

Quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol. 28 El que los queme lavará su

ropa y lavará su cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento.

29 Esto será para vosotros un estatuto perpetuo. El décimo día del mes séptimo

os humillaréis a vosotros mismos y no haréis ningún trabajo, ni el natural ni el

extranjero que habita entre vosotros. 30 Porque en este día se hará expiación por

vosotros para purificaros, y quedaréis purificados de todos vuestros pecados

delante de Jehovah. 31 Será para vosotros una fiesta sabática solemne, y os

humillaréis a vosotros mismos. Es un estatuto perpetuo. 32 El sacerdote que haya

sido ungido, y que haya sido investido para ejercer el sacerdocio en lugar de su

padre, hará la expiación. Se vestirá las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas,

33 y hará expiación por el santo santuario y por el tabernáculo de reunión. Hará

expiación por el altar y por los sacerdotes. También hará expiación por todo el

pueblo de la congregación. 34 Esto tendréis por estatuto perpetuo, para hacer

expiación por los hijos de Israel por todos sus pecados, una vez al año.” Y Moisés

hizo como Jehovah le mandó.

Capítulo 17

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los

hijos de Israel, y diles que esto es lo que ha mandado Jehovah diciendo: 3 ‘Cualquier

hombre de la casa de Israel que dentro o fuera del campamento degüelle una vaca,

un cordero o una cabra, 4 y no lo traiga a la entrada del tabernáculo de reunión para

ofrecerlo como sacrificio a Jehovah delante del tabernáculo de Jehovah, ese hombre

será considerado reo de sangre. Derramó sangre; ese hombre será excluido de entre

su pueblo. 5 Esto es a fin de que los hijos de Israel traigan sus animales que sacrifican

sobre el campo abierto, para que los traigan a Jehovah a la entrada del tabernáculo

de reunión, al sacerdote, y los sacrifiquen como sacrificios de paz a Jehovah. 6 El

sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehovah, a la entrada del tabernáculo

de reunión, y hará arder el sebo como grato olor a Jehovah. 7 Así nunca más

ofrecerán sus sacrificios a los demonios, tras los cuales se han prostituido. Esto será

para ellos un estatuto perpetuo a través de sus generaciones.’ 8 Les dirás también

que cualquier hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan entre

ellos, que ofrezca holocausto o sacrificio 9 y no lo traiga a la entrada del tabernáculo

de reunión para ofrecerlo a Jehovah, tal hombre será excluido de entre su pueblo.

10 Si alguna persona de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan entre

vosotros come cualquier sangre, pondré mi rostro contra la persona que coma la

sangre y la excluiré de entre su pueblo. 11 Porque la vida del cuerpo está en la

sangre, la cual yo os he dado sobre el altar para hacer expiación por vuestras

personas. Porque es la sangre la que hace expiación por la persona. 12 Por tanto, he

dicho a los hijos de Israel: ‘Ninguna persona de entre vosotros comerá sangre;

tampoco comerá sangre el extranjero que habita entre vosotros.’ 13 Si alguna

persona de los hijos de Israel, o de los extranjeros que habitan entre vosotros, caza

un animal o un ave que se pueda comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.

14 Porque la vida de toda carne es su sangre; por eso he dicho a los hijos de Israel:

‘No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre.

Todo el que la coma será excluido.’ 15 Asimismo, cualquier persona, sea natural o

extranjera, que coma un animal mortecino, o uno despedazado lavará su ropa, se

lavará con agua y quedará impuro hasta el anochecer; entonces quedará purificado.

16 Pero si no los lava, ni lava su cuerpo, cargará con su culpa.”

Capítulo 18

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles que yo

soy Jehovah, vuestro Dios. 3 No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual

habéis habitado. Tampoco haréis como hacen en la tierra de Canaán a la cual os

llevo. No seguiréis sus costumbres. 4 Pondréis por obra mis decretos y guardaréis

mis estatutos para andar en ellos. Yo soy Jehovah vuestro Dios. 5 Por tanto,

guardaréis mis estatutos y mis decretos, los cuales el hombre que los cumpla, por

ellos vivirá. Yo, Jehovah.

6 Ningún hombre se acerque a una mujer que sea su parienta cercana para

descubrir su desnudez. Yo, Jehovah. 7 No descubrirás la desnudez de tu padre o la

desnudez de tu madre. Ella es tu madre; no descubrirás su desnudez. 8 No

descubrirás la desnudez de la mujer de tu padre. Es la desnudez de tu padre. 9 No

descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida

en casa o nacida fuera de ella. 10 No descubrirás la desnudez de la hija de tu hijo o

de la hija de tu hija, porque su desnudez es tu propia desnudez. 11 No descubrirás

la desnudez de la hija de la mujer de tu padre, que tu padre engendró. Ella es tu

hermana. 12 No descubrirás la desnudez de la hermana de tu padre. Ella es parienta

cercana de tu padre. 13 No descubrirás la desnudez de la hermana de tu madre. Ella

es parienta cercana de tu madre. 14 No descubrirás la desnudez del hermano de tu

padre. No te acercarás a su mujer. Ella es tu tía. 15 No descubrirás la desnudez de

tu nuera. Ella es la mujer de tu hijo. No descubrirás su desnudez. 16 No descubrirás

la desnudez de la mujer de tu hermano. Es la desnudez de tu hermano. 17 No

descubrirás la desnudez de una mujer y la de su hija. No tomarás la hija de su hijo ni

la hija de su hija para descubrir su desnudez. Ellas son parientas cercanas. Eso es

una infamia. 18 No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival,

descubriendo su desnudez mientras aquélla viva.

19 No te acercarás a una mujer durante su impureza menstrual, para descubrir

su desnudez. 20 No tendrás relaciones sexuales con la mujer de tu prójimo,

contaminándote con ella. 21 No darás ningún descendiente tuyo para hacerlo pasar

por fuego a Moloc. No profanarás el nombre de tu Dios. Yo, Jehovah. 22 No te

acostarás con un hombre como uno se acuesta con una mujer. Eso es una

abominación. 23 No tendrás cópula con ningún animal, contaminándote con él; ni

mujer alguna se pondrá delante de un animal para tener cópula con él. Eso es una

depravación. 24 No os contaminaréis con ninguna de estas cosas, porque con todas

estas cosas se han contaminado los pueblos que yo echo de delante de vosotros.

25 La tierra ha sido contaminada; por eso castigué la maldad de ellos sobre ella, y la

tierra vomitó a sus habitantes. 26 Pero vosotros, guardad mis estatutos y mis

decretos, y no hagáis ninguna de todas estas abominaciones, ni el natural ni el

extranjero que habita entre vosotros 27 (porque los habitantes de la tierra que os

antecedieron hicieron todas estas abominaciones, y la tierra fue contaminada); 28 no

sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que

os antecedió. 29 Porque cualquier persona que haga alguna de todas estas

abominaciones será excluida de entre su pueblo. 30 Guardad, pues, mi ordenanza, no

cometiendo las cosas abominables que se practicaban antes de vosotros; y no os

contaminéis con ellas. Yo, Jehovah, vuestro Dios.”

Capítulo 19

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Habla a toda la congregación de los hijos

de Israel y diles: ‘Sed santos, porque yo, Jehovah vuestro Dios, soy santo. 3 ‘Cada

uno de vosotros respete a su madre y a su padre. “‘Guardad mis sábados. Yo,

Jehovah, vuestro Dios. 4 ‘No recurráis a los ídolos, ni os hagáis dioses de fundición.

Yo, Jehovah, vuestro Dios. 5 ‘Cuando ofrezcáis sacrificios de paz a Jehovah,

hacedlo de tal manera que seáis aceptados. 6 Será comido el día que lo sacrifiquéis y

al día siguiente. Lo que quede para el tercer día será quemado en el fuego. 7 Si se

come algo de ello en el tercer día, eso será considerado inmundo y no será

aceptado. 8 El que lo coma cargará con su culpa, porque profanó lo que ha sido

consagrado a Jehovah. Tal persona será excluida de su pueblo. 9 ‘Cuando seguéis

la mies de vuestra tierra, no segarás hasta el último rincón de tu campo, ni recogerás

las espigas en tu campo segado. 10 Tampoco rebuscarás tu viña ni recogerás las uvas

caídas de tu viña. Las dejarás para el pobre y para el extranjero. Yo, Jehovah,

vuestro Dios.

11 No robaréis, ni mentiréis ni os engañaréis el uno al otro. 12 ‘No juraréis

falsamente por mi nombre, profanando el nombre de tu Dios. Yo, Jehovah. 13 ‘No

oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. El salario del jornalero no será retenido contigo en

tu casa hasta la mañana siguiente. 14 ‘No maldecirás al sordo, ni pondrás tropiezo

delante del ciego; sino que tendrás temor de tu Dios. Yo, Jehovah. 15 ‘No harás

injusticia en el juicio. No favorecerás al pobre, ni tratarás con deferencia al poderoso.

Juzgarás a tu prójimo con justicia. 16 ‘No andarás calumniando en medio de tu pueblo.

“‘No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo, Jehovah. 17 ‘No aborrecerás en tu

corazón a tu hermano. Ciertamente amonestarás a tu prójimo, para que no cargues con

pecado a causa de él. 18 ‘No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo.

Más bien, amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehovah.

19 ‘Guardaréis mis estatutos. “‘No harás copular dos animales de especies

diferentes. No sembrarás tu campo con una mezcla de dos clases de semillas.

Tampoco te pondrás un vestido tejido con hilos de dos materiales distintos.

20 ‘Cuando un hombre tenga relaciones sexuales con una mujer, y ella sea una

esclava comprometida con otro pero no rescatada, ni se le haya dado libertad,

habrá una severa reprensión; pero no se les dará muerte, por no ser ella libre. 21 El

traerá a Jehovah su ofrenda por la culpa a la entrada del tabernáculo de reunión: un

carnero como sacrificio por la culpa. 22 El sacerdote hará expiación por él delante de

Jehovah, con el carnero del sacrificio por la culpa, por el pecado que cometió; y el

pecado cometido le será perdonado. 23 ‘Cuando hayáis entrado en la tierra y

plantado toda clase de árboles frutales, dejaréis sus primeros frutos sin cosechar.

Por tres años no serán cosechados, y su fruto no se comerá. 24 El cuarto año todo

su fruto será santo, una ofrenda de alabanza a Jehovah. 25 El quinto año podréis

comer de su fruto, para que os aumente su producción. Yo, Jehovah,

vuestro Dios. 26 ‘No comeréis cosa alguna con sangre. “‘No practicaréis la

adivinación ni la brujería. 27 ‘No cortaréis los extremos de vuestro cabello, y no

estropearéis la punta de vuestra barba. 28 No haréis incisiones en vuestros cuerpos a

causa de algún difunto, ni grabaréis tatuajes sobre vosotros. Yo, Jehovah. 29 ‘No

profanarás a tu hija, haciendo que ella se prostituya, para que no se prostituya la

tierra y se llene de maldad.

30 ‘Guardaréis mis sábados y tendréis en reverencia mi santuario. Yo, Jehovah.

31 ‘No recurráis a los que evocan a los muertos ni busquéis a los adivinos para

contaminaros con ellos. Yo, Jehovah, vuestro Dios. 32 ‘Ante las canas te pondrás

de pie. Darás honor al anciano y tendrás temor de tu Dios. Yo, Jehovah.

33 ‘Cuando un extranjero resida con vosotros en vuestra tierra, no lo oprimiréis.

34 Como a un natural de vosotros consideraréis al extranjero que resida entre

vosotros. Lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis vosotros en la

tierra de Egipto. Yo, Jehovah, vuestro Dios. 35 ‘No haréis injusticia en el juicio, ni

en la medida de longitud, ni en la de peso, ni en la de capacidad. 36 Tendréis

balanzas justas, pesas justas, un efa justo y un hin justo. Yo, Jehovah, vuestro Dios

que os saqué de la tierra de Egipto. 37 ‘Guardad, pues, todos mis estatutos y todos

mis decretos, y ponedlos por obra. Yo, Jehovah.’”

Capítulo 20

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Di también a los hijos de Israel que

cualquier persona de los hijos de Israel, o de los extranjeros que residen en medio

de Israel, que ofrezca alguno de sus descendientes a Moloc, morirá

irremisiblemente. El pueblo de la tierra lo apedreará. 3 Yo mostraré mi ira contra tal

persona y la excluiré de entre su pueblo, porque ofreció alguno de sus descendientes

a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre. 4 Si el pueblo

de la tierra cierra sus ojos ante la persona que ofreció alguno de sus descendientes a

Moloc, a fin de no hacerlo morir, 5 yo mostraré mi ira contra esa persona y contra su

familia, y la excluiré de entre su pueblo, junto con todos los que se prostituyeron en

pos de ella prostituyéndose con Moloc. 6 Si una persona recurre a los que evocan a

los muertos y a los adivinos para prostituirse tras ellos, yo mostraré mi ira contra tal

persona y la excluiré de entre su pueblo. 7 Santificaos, pues, y sed santos, porque

yo, Jehovah, soy vuestro Dios. 8 Guardad y practicad mis estatutos. Yo, Jehovah,

que os santifico. 9 Cuando alguna persona maldiga a su padre o a su madre, morirá

irremisiblemente. Ha maldecido a su padre o a su madre; su sangre será sobre ella.

10 Si un hombre comete adulterio con una mujer casada, si comete adulterio

con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera morirán irremisiblemente. 11 Si

un hombre se acuesta con la mujer de su padre, descubre la desnudez de su padre.

Ambos morirán irremisiblemente; su sangre será sobre ellos. 12 Si un hombre se

acuesta con su nuera, ambos morirán irremisiblemente, pues cometieron

depravación; su sangre será sobre ellos. 13 Si un hombre se acuesta con un hombre,

como se acuesta con una mujer, los dos cometen una abominación. Ambos morirán

irremisiblemente; su sangre será sobre ellos. 14 El que tome como esposas a una

mujer y también a la madre de ella comete una infamia: Quemarán en el fuego a él y

a ellas, para que no haya infamia entre vosotros. 15 Si alguno tiene cópula con un

animal, morirá irremisiblemente. Mataréis también al animal. 16 Si una mujer se

acerca a algún animal para tener cópula con él, matarás a la mujer y al animal.

Morirán irremisiblemente; su sangre será sobre ellos. 17 Si un hombre toma a su

hermana, hija de su padre o hija de su madre, y él ve la desnudez de ella, y ella ve la

de él, es cosa abominable. Por tanto, serán excluidos a la vista de los hijos de su

pueblo. Ha descubierto la desnudez de su hermana; él cargará con su culpa. 18 Si

un hombre se acuesta con una mujer menstruosa y descubre su desnudez, descubre

la fuente de ella, y ella pone al descubierto la fuente de su sangre. Ambos serán

excluidos de entre su pueblo. 19 No descubrirás la desnudez de la hermana de tu

madre, ni la de la hermana de tu padre, porque sería desnudar a tu parienta cercana.

Ambos cargarán con su culpa. 20 Si un hombre se acuesta con su tía, descubre la

desnudez de su tío. Ellos cargarán con su pecado; morirán sin tener hijos. 21 Si un

hombre toma a la mujer de su hermano, comete una inmundicia. El descubre la

desnudez de su hermano; ambos quedarán sin tener hijos.

22 Guardad, pues, todos mis estatutos y todos mis decretos, y ponedlos por

obra. Así no os vomitará la tierra a la cual yo os llevo para que habitéis en ella.

23 No hagáis según las prácticas de la gente que yo voy a echar de delante de

vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y yo los abominé. 24 Pero a

vosotros os he dicho: ‘Vosotros poseeréis su tierra, y yo os la daré por posesión:

una tierra que fluye leche y miel.’ Yo, Jehovah, vuestro Dios que os he separado de

los pueblos. 25 Además, vosotros haréis diferencia entre el animal limpio y el

inmundo, y entre el ave limpia y la inmunda. No os hagáis detestables a causa de los

animales, ni de las aves, ni de cualquier cosa que se desplaza sobre la tierra y que yo

he separado para que os sean inmundos. 26 Me seréis santos, porque yo, Jehovah,

soy santo y os he separado de los pueblos para que seáis míos.

27 El hombre o la mujer en quien haya espíritu de los muertos o que sea adivino

morirá irremisiblemente. Los apedrearán; su sangre será sobre ellos.”

Capítulo 21

1 Jehovah dijo a Moisés: “Habla a los sacerdotes, hijos de Aarón, y diles que no

se contaminen a causa de algún difunto de su pueblo, 2 salvo que sea un pariente

cercano como su madre, su padre, su hijo, su hija, su hermano, 3 o su hermana

virgen que esté cerca de él y que no haya tenido marido. Por ella él puede

contaminarse. 4 No se contaminará profanándose, pues es dirigente en medio de su

pueblo. 5 No raparán su cabeza, ni cortarán la punta de su barba, ni harán incisiones

en su cuerpo. 6 Serán santos para su Dios y no profanarán el nombre de su Dios;

porque ellos presentarán las ofrendas quemadas, el pan de su Dios; por tanto, serán

santos. 7 El sacerdote no tomará mujer prostituta o privada de su virginidad.

Tampoco tomará mujer divorciada de su marido, porque él está consagrado a su

Dios. 8 Por tanto, lo tendrás por santo, pues él ofrece el pan de tu Dios. Será santo

para ti, porque santo soy yo, Jehovah, que os santifico. 9 Si la hija de un sacerdote

se profana prostituyéndose, a su padre profana. Será quemada al fuego.

10 El que de entre sus hermanos sea sumo sacerdote, sobre cuya cabeza se

haya derramado el aceite de la unción y haya sido investido para llevar las

vestiduras, no dejará suelto el cabello de su cabeza, ni rasgará sus vestiduras, 11 ni

entrará donde haya algún difunto. Ni por su padre, ni por su madre se contaminará.

12 No saldrá del santuario ni profanará el santuario de su Dios, porque sobre él está

la consagración del aceite de la unción de su Dios. Yo, Jehovah. 13 El tomará por

esposa a una mujer virgen. 14 No tomará una viuda, ni una divorciada, ni una mujer

privada de su virginidad, ni una prostituta. Más bien, tomará por esposa a una mujer

virgen de su pueblo. 15 Así no profanará su descendencia en medio de su pueblo;

porque yo soy Jehovah, el que lo santifico.”

16 Jehovah habló a Moisés diciendo: 17 Habla a Aarón y dile: ‘A través de sus

generaciones, ningún descendiente tuyo que tenga algún defecto se acercará para

ofrecer el pan de su Dios. 18 Ciertamente ningún hombre que tenga algún defecto se

acercará, sea ciego, cojo, mutilado, desproporcionado, 19 quien tenga fractura en el

pie o en la mano, 20 jorobado, enano, quien tenga nube en el ojo, quien tenga sarna

o tiña, o tenga testículo dañado.

21 Ningún hombre de la descendencia del sacerdote Aarón que tenga algún defecto

podrá presentar las ofrendas quemadas a Jehovah. Tiene defecto; no se acercará a

ofrecer el pan de su Dios. 22 Podrá comer del pan de su Dios, de las cosas muy

sagradas y de las cosas sagradas; 23 pero no entrará detrás del velo, ni se acercará

al altar, porque tiene defecto. Así no profanará mi santuario, porque yo soy Jehovah,

el que los santifico.” 24 Y Moisés se lo dijo a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos

de Israel.

Capítulo 22

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Di a Aarón y a sus hijos que traten con

reverencia las cosas sagradas de los hijos de Israel, para que no profanen mi santo

nombre en aquello que me han consagrado. Yo, Jehovah. 3 Diles: ‘A través de

vuestras generaciones, todo hombre de vuestros descendientes, que estando impuro

se acerque a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehovah, tal

persona será excluida de delante de mí. Yo, Jehovah. 4 ‘El hombre de los

descendientes de Aarón que sea leproso o padezca de flujo no comerá de las cosas

sagradas hasta que esté purificado. El que toque alguna cosa inmunda por contacto

con un cadáver, o la persona que haya tenido emisión de semen; 5 o quien haya

tocado cualquier reptil y por tanto ha quedado impuro; o quien haya tocado a

alguien impuro, fuese cual fuese su impureza; 6 la persona que lo toque quedará

impura hasta el anochecer y no comerá de las cosas sagradas hasta que haya lavado

su cuerpo con agua. 7 A la puesta del sol quedará purificado. Después podrá comer

de las cosas sagradas, porque éstas son su alimento. 8 ‘No comerá un animal

mortecino ni uno despedazado, contaminándose por ello. Yo, Jehovah. 9 ‘Ellos,

pues, guardarán mi ordenanza para que no carguen con la culpa por esto, ni mueran

por haberla profanado. Yo soy Jehovah, el que los santifico.

10 ‘Ningún extraño podrá comer de lo que es sagrado; ni el huésped del

sacerdote, ni el asalariado lo podrán comer. 11 Pero la persona que el sacerdote

haya comprado con su dinero podrá comer de ello. Y los que hayan nacido en su

casa, éstos podrán comer de su alimento. 12 Si la hija del sacerdote se casa con un

hombre extraño, ella no podrá comer de la ofrenda alzada de las cosas sagradas.

13 Pero si la hija del sacerdote ha quedado viuda o está divorciada, y no teniendo

hijos ha vuelto a la casa de su padre como en su juventud, ella podrá comer del

alimento de su padre. Pero ningún extraño comerá de él. 14 ‘El que por

inadvertencia coma algo sagrado añadirá a ello un quinto de su valor y lo dará al

sacerdote junto con lo sagrado. 15 No profanarán, pues, las cosas sagradas que los

hijos de Israel apartan para Jehovah, 16 haciendo que ellos carguen con la

culpabilidad cuando coman de sus cosas sagradas. Porque yo soy Jehovah, el que

los santifico.’”

17 Jehovah habló a Moisés diciendo: 18 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los

hijos de Israel, y diles que si alguno de la casa de Israel o de los extranjeros en Israel

presenta su sacrificio, en cumplimiento de cualquier voto o de cualquier ofrenda

voluntaria que presenta en holocausto a Jehovah, 19 para que os sea aceptado será un

macho sin defecto, ya sea toro, cordero o cabrito. 20 No ofreceréis ningún animal con

defecto, porque no os será aceptado. 21 Asimismo, cuando alguien ofrezca un

sacrificio de paz a Jehovah, sea en cumplimiento de un voto o sea como una ofrenda

voluntaria, para que sea aceptado será sin defecto, tanto de las vacas como de las

ovejas. No ha de haber defecto en él. 22 El animal ciego, perniquebrado, mutilado,

verrugoso, sarnoso o tiñoso, no lo ofreceréis a Jehovah. No pondréis de ellos una

ofrenda quemada sobre el altar de Jehovah. 23 Podrás presentar como ofrenda

voluntaria el toro o el carnero que tenga un miembro desproporcionado o atrofiado,

pero no será aceptado como cumplimiento de un voto. 24 No ofreceréis a Jehovah un

animal con los testículos heridos o dañados, arrancados o cortados. No haréis esto en

vuestra tierra; 25 tampoco los aceptaréis de manos de los extranjeros para ofrecerlos

como alimento de vuestro Dios. Porque están deformados y tienen defectos; no os

serán aceptados.” 26 Jehovah habló a Moisés diciendo: 27 Cuando nazca un ternero, un

cordero o un cabrito, estará con su madre siete días. Desde el octavo día en adelante

será aceptado en sacrificio, como ofrenda quemada a Jehovah. 28 No degollaréis en el

mismo día una vaca o una oveja junto con su cría. 29 Cuando ofrezcáis a Jehovah un

sacrificio de acción de gracias, lo sacrificaréis de manera que os sea aceptado. 30 El

mismo día se comerá; no dejarás nada de él hasta la mañana. Yo, Jehovah.

31 Guardad, pues, mis mandamientos y ponedlos por obra. Yo, Jehovah. 32 No

profanéis mi santo nombre, pues yo he de ser santificado en medio de los hijos de

Israel. Yo soy Jehovah, el que os santifico, 33 que os saqué de la tierra de Egipto para

ser vuestro Dios. Yo, Jehovah.”

Capítulo 23

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles que las

fiestas solemnes de Jehovah, mis fiestas solemnes que proclamaréis como asambleas

sagradas, son éstas:

3 Seis días se trabajará, pero el séptimo día será sábado de reposo, y habrá una

asamblea sagrada. Ningún trabajo haréis; es el sábado consagrado a Jehovah,

dondequiera que habitéis.

4 Estas son las fiestas solemnes de Jehovah, las asambleas sagradas que

convocaréis a su debido tiempo. 5 El día 14 del mes primero, al atardecer, es la

Pascua de Jehovah. 6 El día 15 de este mes es la fiesta de los panes sin levadura,

celebrada a Jehovah. Durante siete días comeréis panes sin levadura. 7 El primer día

tendréis una asamblea sagrada; no haréis ningún trabajo laboral. 8 Presentaréis a

Jehovah una ofrenda quemada durante siete días. El séptimo día habrá una asamblea

sagrada; no haréis ningún trabajo laboral.” 9 Jehovah habló a Moisés diciendo:

10 Habla a los hijos de Israel y diles: ‘Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os

doy y hayáis segado su mies, traeréis al sacerdote un manojo de espigas como

primicia de vuestra siega. 11 Este mecerá el manojo delante de Jehovah, para que

seáis aceptados. El sacerdote lo mecerá el día siguiente del sábado. 12 El día que

presentéis el manojo, ofreceréis en holocausto a Jehovah un cordero de un año, sin

defecto, 13 con su ofrenda vegetal de dos décimas de efa de harina fina amasada con

aceite. Esta es una ofrenda quemada a Jehovah, de grato olor. Su libación será la

cuarta parte de un hin de vino. 14 No comeréis pan, ni grano tostado, ni grano fresco

hasta ese mismo día en que presentéis la ofrenda a vuestro Dios. Esto es un estatuto

perpetuo a través de vuestras generaciones, dondequiera que habitéis.

15 ‘Contaréis siete semanas completas desde la mañana siguiente al sábado,

desde el día en que presentasteis el manojo de espigas de la ofrenda mecida.

16 Contaréis cincuenta días hasta la mañana siguiente al séptimo sábado. Entonces

presentaréis una ofrenda vegetal nueva a Jehovah. 17 Desde los lugares donde

habitéis traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa

de harina fina, cocidos con levadura, como primicias a Jehovah. 18 Ofreceréis con el

pan siete corderos de un año, sin defecto, un novillo y dos carneros. Serán el

holocausto a Jehovah, junto con sus ofrendas vegetales y sus libaciones. Esta es una

ofrenda quemada de grato olor a Jehovah. 19 Ofreceréis además un macho cabrío

como sacrificio por el pecado y dos corderos de un año como sacrificio de paz.

20 El sacerdote los presentará como ofrenda mecida delante de Jehovah. Junto con

el pan de las primicias, los dos corderos serán cosa sagrada a Jehovah, para el

sacerdote. 21 En este mismo día convocaréis una asamblea sagrada; no haréis ningún

trabajo laboral. Este es un estatuto perpetuo a través de vuestras generaciones,

dondequiera que habitéis. 22 ‘Y cuando seguéis la mies de vuestra tierra, no segarás

hasta el último rincón de tu campo, ni recogerás las espigas en tu campo segado. Las

dejarás para el pobre y el extranjero. Yo, Jehovah, vuestro Dios.’”

23 Jehovah habló a Moisés diciendo: 24 Habla a los hijos de Israel y diles: ‘El

primer día del mes séptimo tendréis una fiesta sabática, una conmemoración con

estrépito de trompetas y una asamblea sagrada. 25 No haréis ningún trabajo laboral,

y presentaréis una ofrenda quemada a Jehovah.’” 26 Jehovah habló a Moisés

diciendo: 27 El 10 de este mes séptimo será el día de la Expiación; tendréis

asamblea sagrada. Os humillaréis a vosotros mismos y presentaréis una ofrenda

quemada a Jehovah. 28 Ningún trabajo haréis en ese mismo día, porque es el día de

la Expiación, para hacer expiación por vosotros delante de Jehovah vuestro Dios.

29 Ciertamente toda persona que no se humille en ese mismo día será excluida de su

pueblo. 30 Toda persona que haga cualquier trabajo en ese mismo día, yo la

destruiré de entre su pueblo. 31 Ningún trabajo haréis. Este es un estatuto perpetuo

para vosotros, a través de vuestras generaciones, dondequiera que habitéis. 32 Será

para vosotros una fiesta sabática solemne, y os humillaréis a vosotros mismos a

partir del anochecer del noveno día del mes. Del anochecer al anochecer guardaréis

vuestro reposo.”

33 Jehovah habló a Moisés diciendo: 34 Habla a los hijos de Israel y diles que el

día 15 de este mes séptimo será la fiesta de los Tabernáculos celebrada a Jehovah,

durante siete días. 35 El primer día habrá asamblea sagrada. No haréis ningún trabajo

laboral. 36 Siete días presentaréis una ofrenda quemada a Jehovah. El octavo día

tendréis una asamblea sagrada y presentaréis una ofrenda quemada a Jehovah. Es

asamblea festiva; no haréis ningún trabajo laboral. 37 Estas son las fiestas solemnes

de Jehovah en las que convocaréis asambleas sagradas para presentar ofrenda

quemada a Jehovah: holocausto y ofrenda vegetal, sacrificios y libaciones; cada cosa

en el día que corresponda. 38 Esto habrá, además de lo de los sábados de Jehovah,

además de vuestros presentes, además de todas vuestras ofrendas votivas y además

de todas vuestras ofrendas voluntarias que deis a Jehovah. 39 Pero el día 15 del

mes séptimo, cuando hayáis almacenado los productos de la tierra, celebraréis la

fiesta de Jehovah durante siete días. El primer día será una fiesta sabática, y el

octavo día será una fiesta sabática. 40 El primer día tomaréis para vosotros fruto de

árbol hermoso: ramas de palmera, ramas de árboles frondosos y de sauces de los

arroyos; y os regocijaréis delante de Jehovah vuestro Dios durante siete días.

41 Celebraréis fiesta a Jehovah durante siete días cada año. Esto es un estatuto

perpetuo para vosotros, a través de vuestras generaciones. La celebraréis en el mes

séptimo. 42 Siete días habitaréis en cabañas. Todo natural de Israel habitará en

cabañas, 43 para que vuestros descendientes sepan que yo hice habitar a los hijos de

Israel en cabañas cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo, Jehovah, vuestro

Dios.” 44 Así habló Moisés a los hijos de Israel acerca de las fiestas solemnes de

Jehovah.

Capítulo 24

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel que te traigan

aceite de olivas claro y puro para la iluminación, a fin de hacer arder continuamente

las lámparas. 3 Aarón las dispondrá delante de Jehovah, fuera del velo del testimonio

en el tabernáculo de reunión, continuamente desde el anochecer hasta el amanecer.

Esto es un estatuto perpetuo, a través de vuestras generaciones. 4 Sobre el

candelabro de oro puro pondrá continuamente en orden las lámparas delante de

Jehovah. 5 Toma harina fina, y haz con ella doce panes. Cada pan será de dos

décimas de efa. 6 Los colocarás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa de

oro puro, delante de Jehovah. 7 Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y

será para el pan como memorial, una ofrenda quemada a Jehovah. 8 Cada sábado

los colocarás continuamente en orden delante de Jehovah, de parte de los hijos de

Israel como pacto perpetuo. 9 Serán para Aarón y para sus hijos, quienes los

comerán en un lugar santo, porque es cosa muy sagrada para él, de las ofrendas

quemadas para Jehovah. Esto es un estatuto perpetuo.”

10 El hijo de una mujer israelita, cuyo padre era egipcio, salió entre los hijos de

Israel. Y el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campamento.

11 Entonces el hijo de la mujer israelita blasfemó el Nombre, y lo maldijo. Luego lo

llevaron a Moisés. (Su madre se llamaba Selomit hija de Dibri, de la tribu de Dan.)

12 Y lo pusieron bajo custodia, hasta que fuesen recibidas instrucciones exactas de

parte de Jehovah. 13 Jehovah habló a Moisés diciendo: 14 Saca al blasfemo fuera

del campamento, y que todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza

de él. Luego apedréelo toda la congregación. 15 Después hablarás a los hijos de

Israel, diciendo: ‘Cuando una persona maldiga a su Dios, cargará con su pecado.

16 El que blasfeme el nombre de Jehovah morirá irremisiblemente. Toda la

congregación lo apedreará. Sea extranjero o natural, morirá el que blasfeme el

Nombre. 17 ‘Asimismo, el hombre que hiera de muerte a cualquier persona morirá

irremisiblemente. 18 El que hiera de muerte a un animal deberá restituirlo, animal por

animal. 19 Y el que cause lesión a su prójimo, según hizo, así le será hecho:

20 rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente. Según la lesión que haya hecho a

otro, así se le hará a él. 21 El que mate a un animal lo restituirá, pero el que mate a un

hombre morirá. 22 Habrá una misma ley para vosotros, tanto para el extranjero

como para el natural; porque yo soy Jehovah vuestro Dios.’” 23 Habló, pues, Moisés

a los hijos de Israel, y ellos sacaron al blasfemo fuera del campamento y lo

apedrearon. Así hicieron los hijos de Israel, como Jehovah había mandado a

Moisés.

Capítulo 25

1 Jehovah habló a Moisés en el monte Sinaí, diciendo: 2 Habla a los hijos de

Israel y diles que cuando hayáis entrado en la tierra que yo os daré, la tierra tendrá

reposo para Jehovah. 3 Seis años sembrarás tu tierra, seis años podarás tu viña y

recogerás sus frutos. 4 Pero el séptimo año será para la tierra un completo descanso,

sábado consagrado a Jehovah. No sembrarás tu tierra ni podarás tu viña. 5 No

segarás lo que brote de por sí en tu campo segado, y no vendimiarás las uvas de tus

vides no podadas. Será para la tierra un año sabático. 6 Pero lo que la tierra dé

durante su reposo será alimento para ti, para tu siervo, para tu sierva, para tu

jornalero y para el forastero que resida contigo. 7 Todo su fruto servirá de comida a

tu ganado y a los animales que hay en tu tierra.

8 Después contarás siete semanas de años, es decir, siete veces siete años, de

modo que el tiempo de las siete semanas de años te serán cuarenta y nueve años.

9 Entonces harás resonar la corneta el día 10 del mes séptimo. En el día de la

Expiación haréis resonar la corneta por todo vuestro país. 10 Santificaréis el año

cincuenta y pregonaréis en el país libertad para todos sus habitantes. Este año os

será de jubileo; volveréis cada uno a la posesión de su tierra, y cada uno de

vosotros volverá a su familia. 11 El año cincuenta os será de jubileo; no sembraréis,

ni segaréis lo que de por sí brote en la tierra, y no vendimiaréis sus viñedos no

cultivados. 12 Porque es jubileo, os será santo, y comeréis el producto que la tierra

da de sí. 13 En este año de jubileo volveréis, cada uno a su posesión. 14 Si vendéis

algo a vuestro prójimo o compráis algo de mano de vuestro prójimo, nadie engañe a

su hermano. 15 Conforme al número de años transcurridos después del jubileo,

comprarás de tu prójimo; y conforme al número de cosechas anuales, él te venderá

a ti. 16 De acuerdo con el mayor número de años, aumentarás su precio de compra;

y conforme a la disminución de los años, disminuirás su precio de compra; porque

es el número de cosechas lo que él te vende. 17 Ninguno de vosotros oprima a su

prójimo. Más bien, teme a tu Dios, porque yo soy Jehovah vuestro Dios.

18 Cumplid, pues, mis estatutos; guardad mis decretos y cumplidlos, y habitaréis en

la tierra seguros. 19 La tierra dará su fruto, y comeréis hasta saciaros y habitaréis en

ella con seguridad. 20 Si preguntáis: ‘¿Qué comeremos el séptimo año, puesto que

ni hemos de sembrar, ni hemos de cosechar nuestros productos?’, 21 entonces yo

decretaré para vosotros mi bendición el sexto año, y habrá fruto para tres años.

22 Sembraréis en el octavo año, pero todavía comeréis de la cosecha añeja. Hasta

que llegue la cosecha del noveno año, seguiréis comiendo de la cosecha añeja.

23 La tierra no se venderá a perpetuidad, pues la tierra es mía; porque vosotros

sois para mí como forasteros y advenedizos. 24 Por eso en toda la tierra de vuestra

posesión otorgaréis el derecho de rescatar la tierra. 25 Si tu hermano se empobrece y

vende algo de su posesión, vendrá su pariente más cercano y rescatará lo que su

hermano haya vendido. 26 Si ese hombre no tiene quien se lo rescate, pero consigue

lo suficiente para rescatarlo él mismo, 27 entonces contará los años desde su venta y

pagará el resto al hombre a quien se lo vendió. Así volverá él a su posesión. 28 Pero

si no consigue lo suficiente para rescatarla, la propiedad quedará en poder del

comprador hasta el año del jubileo. Entonces quedará libre en el jubileo, y volverá a

su posesión. 29 Cuando una persona venda una vivienda en una ciudad amurallada,

tendrá derecho de rescatarla dentro del plazo de un año a partir de su venta. Su

derecho de rescate dura un año. 30 Si no es rescatada en el plazo de un año

completo, la vivienda en una ciudad amurallada pertenecerá perpetuamente al que la

compró y a sus descendientes. No quedará libre en el jubileo. 31 Pero las casas de

las aldeas no amuralladas serán consideradas como parcelas de tierra. Pueden ser

rescatadas y serán liberadas en el jubileo. 32 Pero en cuanto a las ciudades de los

levitas, éstos siempre podrán rescatar las casas en las ciudades de su posesión. 33 Si

una casa es vendida por un levita en una ciudad que pertenece a los levitas, y no es

rescatada, será liberada en el jubileo; porque las casas de las ciudades de los levitas

son posesión de ellos en medio de los hijos de Israel. 34 Pero los campos cercanos a

sus ciudades no se venderán, porque son posesión perpetua suya. 35 Si tu hermano

se empobrece y se debilita económicamente con respecto a ti, tú lo ampararás; y

vivirá contigo como forastero y advenedizo. 36 No le tomarás usura ni intereses; sino

que temerás a tu Dios, y tu hermano vivirá contigo. 37 No le prestarás tu dinero con

usura ni le venderás tus víveres con intereses. 38 Yo, Jehovah, vuestro Dios que os

saqué de la tierra de Egipto para daros la tierra de Canaán y para ser vuestro Dios.

39 Si tu hermano se empobrece estando contigo, y se vende a ti, tú no le harás

servir como esclavo. 40 Como jornalero o como forastero estará contigo, y te servirá

hasta el año del jubileo. 41 Entonces saldrá libre de tu casa, él y sus hijos con él, y

volverá a su familia y a la propiedad de sus padres; 42 porque ellos son mis siervos, a

quienes yo saqué de la tierra de Egipto. No serán vendidos como esclavos. 43 No te

enseñorearás de él con dureza, sino que temerás a tu Dios. 44 Tus esclavos o

esclavas provendrán de las naciones de alrededor. De ellas podréis comprar

esclavos y esclavas. 45 También podréis comprar esclavos de los hijos de los

forasteros que viven entre vosotros, y de sus familias que están entre vosotros, a los

cuales engendraron en vuestra tierra. Estos podrán ser propiedad vuestra, 46 y los

podréis dejar en herencia a vuestros hijos después de vosotros, como posesión

hereditaria. Podréis serviros de ellos para siempre; pero en cuanto a vuestros

hermanos, los hijos de Israel, no os enseñorearéis unos de otros con dureza. 47 Si

un forastero o un advenedizo que está contigo se enriquece y tu hermano que está

con él se empobrece y se vende al forastero o al advenedizo que reside contigo, o a

los descendientes de la familia de un forastero, 48 podrá ser rescatado después de

haberse vendido. Uno de sus hermanos lo podrá rescatar. 49 O lo podrá rescatar su

tío, o un hijo de su tío; o lo podrá rescatar un pariente cercano de su familia. Y si

consigue lo suficiente, se podrá rescatar a sí mismo. 50 Hará la cuenta con el que lo

compró, desde el año de su venta hasta el año del jubileo. Su precio de venta ha de

ser establecido conforme al número de años, y el tiempo que habrá estado en su

casa se contará conforme al pago de un jornalero. 51 Si aún le faltan muchos años,

conforme a ellos devolverá para su rescate parte del dinero con que fue comprado.

52 Pero si faltan pocos años hasta el año del jubileo, los contará con él y pagará su

rescate conforme a estos años. 53 Estará con él como un jornalero, año tras año. No

consentirás que se enseñoree de él con crueldad ante tus ojos. 54 Si no es rescatado

antes, en el año del jubileo saldrá libre él y sus hijos con él. 55 Porque los hijos de

Israel son mis siervos; son siervos míos, a quienes yo saqué de la tierra de Egipto.

Yo, Jehovah, vuestro Dios.

Capítulo 26

1 No os haréis ídolos, ni imágenes, ni os levantaréis piedras rituales, ni pondréis

en vuestra tierra piedras esculpidas para postraros ante ellas; porque yo soy

Jehovah, vuestro Dios.

2 Guardaréis mis sábados y tendréis en reverencia mi santuario. Yo, Jehovah. 3 Si

andáis según mis estatutos y guardáis mis mandamientos, poniéndolos por obra, 4 os

mandaré la lluvia a su tiempo. La tierra dará sus productos, y el árbol del campo

dará su fruto. 5 Vuestra trilla alcanzará hasta la vendimia, y la vendimia hasta la

siembra. Comeréis vuestro pan hasta saciaros y habitaréis seguros en vuestra tierra.

6 Daré paz en la tierra; dormiréis, y no habrá quien os espante. Haré desaparecer las

fieras dañinas de vuestra tierra, y la espada no pasará por vuestro país.

7 Perseguiréis a vuestros enemigos, quienes caerán a espada delante de vosotros.

8 Cinco de vosotros perseguirán a cien, y cien de vosotros a diez mil; vuestros

enemigos caerán a espada ante vosotros. 9 Me volveré hacia vosotros, os haré

fecundos y os multiplicaré; y confirmaré mi pacto con vosotros. 10 Comeréis de la

cosecha añeja y sólo sacaréis la añeja para meter la nueva. 11 Yo pondré mi

morada entre vosotros, y mi alma no os abominará. 12 Andaré entre vosotros y seré

vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. 13 Yo, Jehovah vuestro Dios que os saqué

de la tierra de Egipto para que no fueseis sus esclavos. Yo rompí las coyundas de

vuestro yugo, y os he hecho andar con la cabeza erguida.

14 Pero si no me escucháis y no ponéis por obra todos estos mandamientos,

15 y si rechazáis mis estatutos y vuestra alma menosprecia mis decretos, no poniendo

por obra todos mis mandamientos e invalidando mi pacto, 16 entonces yo también

haré con vosotros esto: Decretaré contra vosotros terror, tisis y fiebre que consuman

los ojos y dejen exhausta el alma. Sembraréis en vano vuestra semilla, porque

vuestros enemigos se la comerán. 17 Yo pondré mi rostro contra vosotros, y seréis

derrotados ante vuestros enemigos. Los que os aborrecen se enseñorearán de

vosotros, y huiréis sin que nadie os persiga. 18 Si aun con estas cosas no me

obedecéis, volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados.

19 Quebrantaré la soberbia de vuestro poderío y haré que vuestro cielo sea como

hierro y que vuestra tierra sea como bronce. 20 Vuestra fuerza se agotará en vano;

pues vuestra tierra no dará su producto, ni el árbol de la tierra dará su fruto. 21 Y si

continuáis siéndome hostiles y no me queréis obedecer, yo aumentaré la plaga sobre

vosotros siete veces más, según vuestros pecados. 22 Enviaré contra vosotros

animales del campo que os privarán de vuestros hijos, destruirán vuestro ganado, y

os reducirán en número, de tal manera que vuestros caminos queden desiertos. 23 Si

con estas cosas no os corregís ante mí, sino que continuáis siéndome hostiles, 24 yo

mismo procederé también contra vosotros con hostilidad y os azotaré siete veces

más por vuestros pecados. 25 Traeré sobre vosotros la espada vengadora, en

vindicación del pacto. Y si os refugiáis en vuestras ciudades, yo enviaré la peste

entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo. 26 Cuando yo os corte el

sustento de pan, diez mujeres cocerán vuestro pan en un solo horno, y os darán el

pan tan racionado que comeréis pero no os saciaréis. 27 Si a pesar de esto no me

obedecéis, sino que continuáis siéndome hostiles, 28 procederé contra vosotros con

ira hostil y os castigaré siete veces más por vuestros pecados. 29 Comeréis la carne

de vuestros hijos; también la carne de vuestras hijas comeréis. 30 Destruiré vuestros

lugares altos, derribaré vuestros altares donde ofrecéis incienso, amontonaré

vuestros cuerpos inertes sobre los cuerpos inertes de vuestros ídolos, y mi alma os

abominará. 31 Convertiré vuestras ciudades en ruinas, dejaré asolados vuestros

santuarios y no aceptaré el grato olor de vuestro incienso. 32 También asolaré la

tierra, de manera que se asombrarán de ella vuestros enemigos que la habiten. 33 A

vosotros os esparciré entre las naciones. Desenvainaré la espada en pos de

vosotros, y vuestra tierra será asolada y vuestras ciudades convertidas en ruinas.

34 Entonces la tierra disfrutará de su reposo durante todos los días de su desolación,

mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos. ¡Entonces la tierra

descansará y disfrutará de su reposo! 35 Todo el tiempo que esté asolada disfrutará

del reposo que no disfrutó mientras vosotros disfrutabais de vuestro reposo cuando

habitabais en ella. 36 En los corazones de los que queden de vosotros, infundiré tal

cobardía en la tierra de sus enemigos que el ruido de una hoja sacudida los

ahuyentará. Y huirán como quien huye de la espada y caerán sin que nadie los

persiga. 37 Tropezarán los unos con los otros, como si huyeran de la espada, aunque

nadie los persiga. No podréis resistir ante vuestros enemigos. 38 Pereceréis entre las

naciones, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá. 39 Los que queden de

vosotros se pudrirán a causa de su iniquidad, en la tierra de vuestros enemigos.

También a causa de la iniquidad de sus padres, se pudrirán juntamente con ellos.

40 Si ellos confiesan su iniquidad y la iniquidad de sus padres, por la infidelidad

que cometieron contra mí, y también por la hostilidad con que me han resistido

41 (pues yo también habré actuado con hostilidad contra ellos y los habré metido en

la tierra de sus enemigos); si entonces se doblega su corazón incircunciso y

reconocen su pecado, 42 yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y me acordaré de

mi pacto con Isaac y de mi pacto con Abraham; y me acordaré de la tierra. 43 Pero

la tierra quedará abandonada por ellos y disfrutará su reposo estando desolada en

ausencia de ellos. Mientras tanto, ellos serán sometidos al castigo de sus iniquidades,

porque menospreciaron mis decretos y porque su alma detestó mis estatutos.

44 Aun con todo esto, estando ellos en la tierra de sus enemigos, yo no los

rechazaré ni los detestaré hasta consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque

yo, Jehovah, soy su Dios. 45 Pero a favor de ellos me acordaré del pacto con sus

antepasados, a quienes saqué de la tierra de Egipto a la vista de las naciones, para

ser su Dios. Yo, Jehovah.” 46 Estas son las leyes, los decretos y las instrucciones que

Jehovah estableció entre él y los hijos de Israel en el monte Sinaí, por medio de

Moisés.

Capítulo 27

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel y diles que

cuando alguien haga un voto especial a Jehovah, con motivo del rescate de las

personas, lo valorarás así: 3 Al hombre de 20 hasta 60 años lo valorarás en 50

siclos de plata, según el siclo del santuario. 4 Si es mujer, la valorarás en 30 siclos.

5 Al hombre de 5 hasta 20 años lo valorarás en 20 siclos, y a la mujer en 10 siclos.

6 Al hombre de un mes hasta 5 años lo valorarás en 5 siclos de plata. A la mujer la

valorarás en 3 siclos de plata. 7 Al hombre de 60 años para arriba lo valorarás en

15 siclos, y a la mujer en 10 siclos. 8 Si la persona es más pobre que lo que permite

tu valoración, comparecerá ante el sacerdote, y éste la valorará; conforme a la

posibilidad del que hace el voto la valorará el sacerdote. 9 Si se trata de un animal

que se puede presentar como sacrificio a Jehovah, todo lo que de él se dé a Jehovah

será sagrado. 10 No será cambiado ni sustituido uno bueno por uno malo, ni uno

malo por uno bueno. Si se cambia un animal por otro, éste y el sustituido serán

sagrados. 11 Si se trata de algún animal inmundo, que no se puede presentar como

sacrificio a Jehovah, entonces el animal será puesto delante del sacerdote. 12 Este lo

valorará según sea bueno o malo; según el sacerdote lo valore, así será. 13 Y si uno

quiere rescatarlo, añadirá una quinta parte a tu valoración.

14 Cuando alguien consagre su casa como cosa sagrada a Jehovah, el

sacerdote la valorará según sea buena o mala; según el sacerdote la valore, así

quedará. 15 Pero si el que consagró su casa la quiere rescatar, añadirá a tu

valoración una quinta parte de su valor; y será suya. 16 Si alguien consagra a

Jehovah un campo de su posesión, lo valorarás según su capacidad de siembra: un

homer de semilla de cebada se valorará en 50 siclos de plata. 17 Si consagra su

campo en el año del jubileo, se hará conforme a tu valoración. 18 Pero si consagra su

campo después del jubileo, el sacerdote hará el cálculo del dinero conforme a los

años que falten para el año del jubileo, y se restará de tu valoración. 19 Si el que ha

consagrado su campo quiere rescatarlo, añadirá a tu valoración una quinta parte de

su valor, y él volverá a su poder. 20 Pero si no rescata el campo y éste es vendido a

otro, no lo podrá rescatar jamás. 21 Cuando pase el jubileo, el campo será

consagrado a Jehovah como campo confiscado; será para el sacerdote como

posesión suya. 22 Si alguien consagra a Jehovah un campo que ha comprado y que

no era campo de su posesión, 23 entonces el sacerdote calculará con él la suma de tu

valoración hasta el año del jubileo. Aquel día él pagará el precio que tú hayas

señalado como cosa consagrada a Jehovah. 24 El año del jubileo ese campo volverá

a aquel de quien él lo compró, a quien pertenece la posesión de la tierra. 25 Todo lo

valorarás de acuerdo con el siclo del santuario. (El siclo tiene 20 geras.)

26 Nadie consagrará el primerizo de los animales, ya que por ser primerizo

pertenece a Jehovah. Sea ternero o cordero, es de Jehovah. 27 Pero si es animal

inmundo, lo rescatarán conforme a tu valoración y añadirán a su valor una quinta

parte. Si no lo rescatan, se venderá conforme a tu valoración. 28 No se venderá ni

se rescatará ninguna cosa que alguien haya dedicado por completo a Jehovah, de

todo lo que posee, trátese de personas, de animales o de los campos de su

posesión. Todo lo dedicado por completo será cosa muy sagrada a Jehovah.

29 Ninguna persona bajo anatema podrá ser rescatada. Morirá irremisiblemente.

30 Todos los diezmos de la tierra, tanto de la semilla de la tierra como del fruto de

los árboles, pertenecen a Jehovah. Es cosa sagrada a Jehovah. 31 Si alguno quiere

rescatar algo de sus diezmos, añadirá una quinta parte a su valor. 32 Todo diezmo

del ganado vacuno o del rebaño, de todo lo que pase bajo el cayado, el décimo será

consagrado a Jehovah. 33 No lo examinará si es bueno o malo, ni lo sustituirá. Si lo

sustituye, el animal y su sustituto serán sagrados; no podrán ser rescatados.” 34 Estos

son los mandamientos que Jehovah ordenó a Moisés para los hijos de Israel, en el

monte Sinaí.


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