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NÚMEROS

Capítulo 26

1 Aconteció después de la mortandad que Jehovah habló a Moisés y a Eleazar,

hijo del sacerdote Aarón, diciendo: 2 Haced un censo de toda la congregación de

los hijos de Israel, de 20 años para arriba, según sus casas paternas, de todos los

que en Israel puedan ir a la guerra.” 3 Moisés y el sacerdote Eleazar les hablaron en

las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, diciendo: 4 Contad al pueblo

de 20 años para arriba, como Jehovah ha mandado a Moisés.” Los hijos de Israel

que habían salido de la tierra de Egipto fueron:

5 Rubén, primogénito de Israel. Los hijos de Rubén fueron: de Enoc, el clan de

los enoquitas; de Falú, el clan de los faluitas; 6 de Hesrón, el clan de los hesronitas;

de Carmi, el clan de los carmitas. 7 Estos son los clanes de los rubenitas. Los

contados de ellos fueron 43.730. 8 Hijo de Falú fue Eliab, 9 y los hijos de Eliab

fueron: Nemuel, Datán y Abiram. Estos, Datán y Abiram, eran los nombrados de la

congregación que contendieron contra Moisés y Aarón, con el grupo de Coré,

cuando contendieron contra Jehovah; 10 y la tierra abrió su boca y se los tragó a

ellos y a Coré. Y los de aquel grupo murieron cuando el fuego consumió a 250

hombres, los cuales sirvieron de escarmiento, 11 aunque los hijos de Coré no

murieron. 12 Los hijos de Simeón según sus clanes fueron: de Nemuel, el clan de los

nemuelitas; de Jamín, el clan de los jaminitas; de Jaquín, el clan de los jaquinitas;

13 de Zéraj, el clan de los zerajitas; de Saúl, el clan de los saulitas. 14 Estos son los

clanes de los simeonitas: 22.200. 15 Los hijos de Gad según sus clanes fueron: de

Zefón, el clan de los zefonitas; de Hagui, el clan de los haguitas; de Suni, el clan de

los sunitas; 16 de Ozni, el clan de los oznitas; de Eri, el clan de los eritas; 17 de Arod,

el clan de los aroditas; de Areli, el clan de los arelitas. 18 Estos son los clanes de los

hijos de Gad, según los que fueron contados de ellos: 40.500. 19 Los hijos de Judá

fueron Er y Onán. Pero Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. 20 Los hijos de

Judá según sus clanes fueron: de Sela, el clan de los selanitas; de Fares, el clan de

los faresitas; de Zéraj, el clan de los zerajitas. 21 Los hijos de Fares fueron: de

Hesrón, el clan de los hesronitas; de Hamul, el clan de los hamulitas. 22 Estos son los

clanes de Judá, según los que fueron contados de ellos: 76.500. 23 Los hijos de

Isacar según sus clanes fueron: de Tola, el clan de los tolaítas; de Fúa, el clan de los

fuaítas; 24 de Jasub, el clan de los jasubitas; de Simrón, el clan de los simronitas.

25 Estos son los clanes de Isacar, según los que fueron contados de ellos: 64.300.

26 Los hijos de Zabulón según sus clanes fueron: de Sered, el clan de los

sereditas; de Elón, el clan de los elonitas; de Yajleel, el clan de los yajlelitas. 27 Estos

son los clanes de los zabulonitas, según los que fueron contados de ellos: 60.500.

28 Los hijos de José según los clanes de Manasés y de Efraín: 29 Los hijos de

Manasés fueron: de Maquir, el clan de los maquiritas. Maquir engendró a Galaad, y

de Galaad es el clan de los galaditas. 30 Estos fueron los hijos de Galaad: de Jezer, el

clan de los jezeritas; de Helec, el clan de los helequitas; 31 de Azriel, el clan de los

azrielitas; de Siquem, el clan de los siquemitas; 32 de Semida, el clan de los

semidaítas; de Hefer, el clan de los heferitas. 33 Zelofejad hijo de Hefer no tuvo hijos

sino sólo hijas. Los nombres de las hijas de Zelofejad fueron Majla, Noa, Hogla,

Milca y Tirsa. 34 Estos son los clanes de Manasés, y los contados de ellos fueron

52.700. 35 Y éstos fueron los hijos de Efraín según sus clanes: de Sutélaj, el clan de

los sutelajitas; de Bequer, el clan de los bequeritas; de Taján, el clan de los tajanitas.

36 Estos fueron los hijos de Sutélaj: de Herán, el clan de los heranitas. 37 Estos son

los clanes de los hijos de Efraín, según los que fueron contados de ellos: 32.500.

Estos son los hijos de José según sus clanes. 38 Los hijos de Benjamín según sus

clanes fueron: de Bela, el clan de los belaítas; de Asbel, el clan de los asbelitas; de

Ajiram, el clan de los ajiramitas; 39 de Sufam, el clan de los sufamitas; de Hufam, el

clan de los hufamitas. 40 Los hijos de Bela fueron Ard y Naamán. De Ard fue el clan

de los arditas; y de Naamán, el clan de los namanitas. 41 Estos son los hijos de

Benjamín según sus clanes, y los contados de ellos eran 45.600. 42 Estos fueron los

hijos de Dan según sus clanes: de Sujam, el clan de los sujamitas. Estos fueron los

clanes de Dan según sus clanes: 43 Todos los clanes de los sujamitas, según los que

fueron contados de ellos: 64.400. 44 Los hijos de Aser según sus clanes fueron: de

Imna, el clan de los imnaítas; de Isvi, el clan de los isvitas; de Bería, el clan de los

beriaítas. 45 Los hijos de Bería fueron: de Heber, el clan de los heberitas; de

Malquiel, el clan de los malquielitas. 46 El nombre de la hija de Aser fue Séraj.

47 Estos son los clanes de los hijos de Aser, según los que fueron contados de ellos:

53.400. 48 Los hijos de Neftalí según sus clanes fueron: de Yajzeel, el clan de los

yajzelitas; de Guni, el clan de los gunitas; 49 de Jeser, el clan de los jeseritas; de

Silem, el clan de los silemitas. 50 Estos son los clanes de Neftalí según sus clanes, y

los contados de ellos eran 45.400. 51 Estos fueron los contados de los hijos de

Israel: 601.730.

52 Jehovah habló a Moisés diciendo: 53 Entre éstos será repartida la tierra como

heredad, según la lista de los nombres. 54 Al más numeroso darás más heredad y al

menos numeroso darás menos heredad. A todos se les dará su herencia, a cada

uno según el número de los contados. 55 Pero la tierra será repartida por sorteo, y

recibirán heredad según los nombres de las tribus de sus padres. 56 Conforme al

sorteo será repartida su heredad entre el más numeroso y el menos numeroso.”

57 Estos fueron los contados de los levitas, según sus clanes: de Gersón, el clan

de los gersonitas; de Cohat, el clan de los cohatitas; de Merari, el clan de los

meraritas. 58 Estos son los clanes de Leví: el clan de los libnitas, el clan de los

hebronitas, el clan de los majlitas, el clan de los musitas y el clan de los coreítas.

Cohat engendró a Amram; 59 y el nombre de la mujer de Amram fue Jocabed hija

de Leví, la cual le nació a Leví en Egipto. Esta dio a luz de Amram a Aarón, a

Moisés y a su hermana María. 60 A Aarón le nacieron Nadab, Abihú, Eleazar e

Itamar. 61 Pero Nadab y Abihú murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de

Jehovah. 62 Los contados de los levitas fueron 23.000, todos los varones de un mes

para arriba. Ellos no fueron contados entre los demás hijos de Israel, porque no les

fue dada heredad entre los hijos de Israel.

63 Estos fueron los contados por Moisés y el sacerdote Eleazar, quienes

contaron a los hijos de Israel en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a

Jericó. 64 Entre éstos no se hallaba ni uno de los contados por Moisés y por el

sacerdote Aarón, quienes contaron a los hijos de Israel en el desierto de Sinaí;

65 porque Jehovah les había dicho: “Ciertamente morirán en el desierto.” No quedó,

pues, ninguno de ellos, excepto Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun.

Capítulo 27

1 Entonces se acercaron las hijas de Zelofejad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo

de Maquir, hijo de Manasés, de los clanes de Manasés hijo de José. Los nombres

de ellas eran Majla, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. 2 Ellas se pusieron de pie a la

entrada del tabernáculo de reunión ante Moisés, el sacerdote Eleazar y los dirigentes

de toda la congregación, y dijeron: 3 — Nuestro padre murió en el desierto, aunque

él no participó con los del grupo de Coré que se juntaron contra Jehovah, sino que

murió por su propio pecado; y no tuvo hijos. 4 ¿Por qué ha de ser quitado el nombre

de nuestro padre de su clan, por no haber tenido un hijo varón? Danos heredad

entre los hermanos de nuestro padre. 5 Moisés llevó la causa de ellas a la presencia

de Jehovah, 6 y Jehovah respondió a Moisés diciendo: 7 — Bien dicen las hijas de

Zelofejad. Ciertamente les darás la propiedad de una heredad entre los hermanos de

su padre, y pasarás a ellas la heredad de su padre.

8 Y a los hijos de Israel hablarás diciendo: “Si alguno muere y no tiene hijo varón,

pasaréis su heredad a su hija. 9 Si no tiene hija, daréis su heredad a sus hermanos.

10 Si no tiene hermanos, daréis su heredad a los hermanos de su padre. 11 Si su

padre no tiene hermanos, daréis su heredad al pariente más cercano de su familia, y

éste la tendrá en posesión. Esto será un estatuto de derecho para los hijos de Israel,

como Jehovah lo ha mandado a Moisés.”

12 Jehovah dijo a Moisés: — Sube a este monte de Abarim y mira la tierra que

he dado a los hijos de Israel. 13 Después que la hayas mirado, tú también serás

reunido con tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón. 14 Porque fuisteis

rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rebelión de la congregación, en

vez de tratarme como santo ante sus ojos en las aguas, es decir, en las aguas de

Meriba, en Cades, en el desierto de Zin.

15 Entonces Moisés respondió a Jehovah diciendo: 16 — Que Jehovah, Dios de

los espíritus de toda carne, ponga al frente de la congregación un hombre 17 que

salga y entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la

congregación de Jehovah no sea como ovejas que no tienen pastor. 18 Luego

Jehovah dijo a Moisés: — Toma a Josué hijo de Nun, hombre en el cual hay

espíritu, y pon tu mano sobre él. 19 Harás que se ponga de pie delante del sacerdote

Eleazar y delante de toda la congregación, y le comisionarás en presencia de ellos.

20 Pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de

Israel le obedezca. 21 El estará de pie delante del sacerdote Eleazar, quien consultará

por él delante de Jehovah mediante el juicio del Urim. A sus órdenes saldrán, y a sus

órdenes entrarán él y todos los hijos de Israel con él, toda la congregación.

22 Moisés hizo como Jehovah le había mandado. Tomó a Josué, y lo puso delante

del sacerdote Eleazar y delante de toda la congregación. 23 Puso sus manos sobre él

y le comisionó, como Jehovah había hablado por medio de Moisés.

Capítulo 28

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel y diles:

‘Cumpliréis con mis sacrificios, mi pan, mis ofrendas quemadas de grato olor,

ofreciéndomelos a su debido tiempo.’ 3 Les dirás: ‘Esta es la ofrenda quemada que

ofreceréis a Jehovah: cada día, dos corderos de un año, sin defecto, como

holocausto continuo. 4 Ofreceréis uno de los corderos al amanecer y el otro cordero

lo ofreceréis al atardecer.

5 La ofrenda vegetal será de la décima parte de un efa de harina fina amasada con la

cuarta parte de un hin de aceite puro de olivas.’ 6 Este es el holocausto continuo

que fue ofrecido en el monte Sinaí como grato olor, ofrenda quemada a Jehovah.

7 Su libación será la cuarta parte de un hin por cada cordero. Derramarás para

Jehovah en el santuario una libación de licor. 8 Ofrecerás el otro cordero al

atardecer. Presentarás una ofrenda vegetal como la de la mañana, y del mismo

modo su libación. Es una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah.

9 El día del sábado ofrecerás dos corderos de un año, sin defecto, y una

ofrenda vegetal de dos décimas de un efa de harina fina amasada con aceite, con su

libación. 10 Este es el holocausto de cada sábado, además del holocausto continuo y

de su libación. 11 Al principio de cada mes ofrecerás como holocausto a Jehovah

dos novillos, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto. 12 Por cada novillo

la ofrenda vegetal será de tres décimas de un efa de harina fina amasada con aceite;

por el carnero, dos décimas de harina fina amasada con aceite. 13 Y por cada

cordero, una décima de harina fina amasada con aceite. Este es el holocausto de

grato olor, una ofrenda quemada a Jehovah. 14 Sus libaciones serán de medio hin de

vino por cada novillo, la tercera parte de un hin por el carnero y la cuarta parte de

un hin por cada cordero. Este es el holocausto de cada mes, todos los meses del

año. 15 También se ofrecerá a Jehovah un macho cabrío como sacrificio por el

pecado, además del holocausto continuo y de su libación.

16 El día 14 del mes primero será la Pascua de Jehovah. 17 El día 15 de este

mes será fiesta; durante siete días comerán panes sin levadura. 18 El primer día habrá

asamblea sagrada; no haréis ningún trabajo laboral. 19 Como ofrenda quemada en

holocausto a Jehovah, ofreceréis dos novillos, un carnero y siete corderos de un

año; sin defecto los tomaréis. 20 Su ofrenda vegetal será de tres décimas de un efa

de harina fina amasada con aceite por cada novillo, dos décimas por el carnero.

21 También ofreceréis una décima por cada uno de los siete corderos, 22 y un macho

cabrío, como sacrificio por el pecado para hacer expiación por vosotros. 23 Esto

ofreceréis, además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo.

24 De esta manera ofreceréis diariamente durante los siete días este alimento, una

ofrenda quemada de grato olor a Jehovah; se ofrecerá aparte del holocausto

continuo y de su libación. 25 El séptimo día también tendréis asamblea sagrada; no

haréis ningún trabajo laboral. 26 El día de las primicias, cuando presentéis una

ofrenda de grano nuevo a Jehovah en la fiesta de Pentecostés, tendréis asamblea

sagrada. No haréis ningún trabajo laboral.

27 Como holocausto de grato olor a Jehovah ofreceréis dos novillos, un carnero y

siete corderos de un año. 28 Su ofrenda vegetal será de tres décimas de un efa de

harina fina amasada con aceite por cada novillo, dos décimas por el carnero, 29 y

una décima por cada uno de los siete corderos; 30 y un macho cabrío para hacer

expiación por vosotros. 31 Esto ofreceréis, además del holocausto continuo y de su

ofrenda vegetal, con sus libaciones; sin defecto los tomaréis.

Capítulo 29

1 El primer día del mes séptimo tendréis una asamblea sagrada; no haréis ningún

trabajo laboral. Este será para vosotros día de tocar las trompetas con estrépito.

2 Como holocausto de grato olor a Jehovah ofreceréis un novillo, un carnero y siete

corderos de un año, sin defecto. 3 Su ofrenda vegetal será de tres décimas de un efa

de harina fina amasada con aceite por el novillo, dos décimas por el carnero, 4 y una

décima por cada uno de los siete corderos; 5 y un macho cabrío como sacrificio por

el pecado, para hacer expiación por vosotros, 6 además del holocausto del mes y de

su ofrenda vegetal, y del holocausto continuo y de su ofrenda vegetal y sus

libaciones, que conforme a lo establecido se ofrecen como grato olor, ofrenda

quemada a Jehovah. 7 El 10 del mes séptimo tendréis una asamblea sagrada y os

humillaréis a vosotros mismos. No haréis ningún trabajo. 8 Como holocausto de

grato olor a Jehovah ofreceréis un novillo, un carnero y siete corderos de un año; sin

defecto los tomaréis. 9 Su ofrenda vegetal será de tres décimas de un efa de harina

fina amasada con aceite, por cada novillo, dos décimas por cada carnero, 10 y una

décima por cada uno de los siete corderos; 11 y un macho cabrío como sacrificio por

el pecado, aparte del sacrificio por el pecado para la expiación y del holocausto

continuo con su ofrenda vegetal y sus libaciones.

12 El día 15 del mes séptimo tendréis asamblea sagrada. No haréis ningún

trabajo laboral y celebraréis fiesta a Jehovah durante siete días. 13 Ofreceréis en

holocausto u ofrenda quemada de grato olor a Jehovah trece novillos del ganado,

dos carneros y catorce corderos de un año; sin defecto los tomaréis. 14 Su ofrenda

vegetal será de tres décimas de un efa de harina fina amasada con aceite por cada

uno de los trece novillos, dos décimas por cada uno de los dos carneros, 15 y una

décima por cada uno de los catorce carneros; 16 y un macho cabrío como sacrificio

por el pecado, además del holocausto continuo con su ofrenda vegetal y su libación.

17 El segundo día ofreceréis doce novillos, dos carneros y catorce corderos de

un año, sin defecto. 18 Su ofrenda vegetal y sus libaciones por los novillos, por los

carneros y por los corderos serán según el número de ellos, conforme a lo

establecido; 19 y un macho cabrío como sacrificio por el pecado, además del

holocausto continuo con su ofrenda vegetal y su libación. 20 El tercer día ofreceréis

once novillos, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto. 21 Su ofrenda

vegetal y sus libaciones por los novillos, por los carneros y por los corderos serán

según el número de ellos, conforme a lo establecido; 22 y un macho cabrío como

sacrificio por el pecado, además del holocausto continuo con su ofrenda vegetal y su

libación. 23 El cuarto día ofreceréis diez novillos, dos carneros y catorce corderos

de un año, sin defecto. 24 Su ofrenda vegetal y sus libaciones por los novillos, por los

carneros y por los corderos serán según el número de ellos, conforme a lo

establecido; 25 y un macho cabrío como sacrificio por el pecado, además del

holocausto continuo con su ofrenda vegetal y su libación. 26 El quinto día ofreceréis

nueve novillos, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto. 27 Su

ofrenda vegetal y sus libaciones por los novillos, por los carneros y por los corderos

serán según el número de ellos, conforme a lo establecido; 28 y un macho cabrío

como sacrificio por el pecado, además del holocausto continuo con su ofrenda

vegetal y su libación. 29 El sexto día ofreceréis ocho novillos, dos carneros y

catorce corderos de un año, sin defecto. 30 Su ofrenda vegetal y sus libaciones por

los novillos, por los carneros y por los corderos serán según el número de ellos,

conforme a lo establecido; 31 y un macho cabrío como sacrificio por el pecado,

además del holocausto continuo con su ofrenda vegetal y su libación. 32 El séptimo

día ofreceréis siete novillos, dos carneros y catorce corderos de un año, sin defecto.

33 Su ofrenda vegetal y sus libaciones por los novillos, por los carneros y por los

corderos serán según el número de ellos, conforme a lo establecido; 34 y un macho

cabrío como sacrificio por el pecado, además del holocausto continuo con su

ofrenda vegetal y su libación. 35 El octavo día tendréis asamblea festiva. No haréis

ningún trabajo laboral. 36 Ofreceréis en holocausto, como ofrenda quemada de grato

olor a Jehovah, un novillo, un carnero y siete corderos de un año, sin defecto. 37 Su

ofrenda vegetal y sus libaciones por el novillo, por el carnero y por los corderos

serán según el número de ellos, conforme a lo establecido; 38 y un macho cabrío

como sacrificio por el pecado, además del holocausto continuo con su ofrenda

vegetal y su libación. 39 Esto ofreceréis a Jehovah en vuestras festividades

establecidas, además de vuestras ofrendas votivas, de vuestras ofrendas voluntarias

para vuestros holocaustos, para vuestras ofrendas vegetales, para vuestras

libaciones y para vuestros sacrificios de paz.” 40 Moisés habló a los hijos de Israel

conforme a todo lo que Jehovah le había mandado.

Capítulo 30

1 Moisés habló a los jefes de las tribus de los hijos de Israel diciendo: “Esto es lo

que Jehovah ha mandado: 2 ‘Cuando algún hombre haga a Jehovah un voto o un

juramento asumiendo obligación, no violará su palabra; hará conforme a todo lo que

ha salido de su boca.

3 ‘Pero cuando una mujer joven que todavía permanece en la casa de su padre

haga un voto a Jehovah y asuma obligación, 4 si su padre se entera de su voto y de la

obligación que ella asume, y calla al respecto, todos los votos de ella serán válidos;

toda la obligación que ha asumido será firme. 5 Pero si su padre se lo prohíbe el día

en que se entera de todos sus votos y de sus obligaciones que ha asumido, no serán

válidos. Y Jehovah la perdonará, porque su padre se lo prohibió. 6 ‘Si ella está

comprometida con un hombre y hace votos o pronuncia de labios algo asumiendo

obligación, 7 si su marido se entera y calla al respecto el día en que se entera de ello,

los votos y las obligaciones que ella asumió serán válidos. 8 Pero si el día en que se

entera su marido se lo prohíbe, él anulará el voto que ella hizo y la expresión de sus

labios con que asumió obligación. Y Jehovah la perdonará. 9 ‘Todo voto hecho por

una viuda o divorciada, por el cual asuma obligación, será válido para ella. 10 ‘Si

una mujer en casa de su marido hace un voto o asume una obligación bajo

juramento, 11 si su marido se entera, calla al respecto y no se lo prohíbe, todos sus

votos serán válidos, y toda obligación que ella asuma será válida. 12 Pero si su

marido los anula el día en que se entera, todo lo que salió de sus labios con respecto

a sus votos y a la obligación que ella asumió será nulo, porque su marido los anuló; y

Jehovah la perdonará. 13 Todo voto y todo juramento que contrae obligación para

humillarse puede ser confirmado por su marido o anulado por su marido. 14 Pero si

su marido calla por completo al respecto, día tras día, entonces confirma todos los

votos y todas las obligaciones que ella asumió. Los confirma al callar al respecto el

día en que se entera de ellos. 15 Si los anula algún tiempo después de haberse

enterado, entonces él cargará con la culpa de ella.’” 16 Estas son las leyes que

Jehovah mandó a Moisés acerca de la relación entre un marido y su mujer, o un

padre y su hija joven que permanece todavía en la casa de su padre.

Capítulo 31

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Lleva a cabo por completo la venganza de

los hijos de Israel contra los madianitas, y después serás reunido con tu pueblo.”

3 Entonces Moisés habló al pueblo diciendo: “Armaos algunos de vuestros hombres

para la guerra e id contra Madián, para llevar a cabo la venganza de Jehovah contra

Madián. 4 Enviaréis a la guerra 1.000 hombres de cada tribu, de todas las tribus de

Israel.” 5 De los millares de Israel fueron dados 1.000 por cada tribu, 12.000 en pie

de guerra. 6 Y Moisés los envió a la guerra, 1.000 de cada tribu, junto con Fineas,

hijo del sacerdote Eleazar, quien fue a la guerra llevando consigo los utensilios del

santuario y las trompetas para dar la señal.

7 Hicieron la guerra contra Madián, como Jehovah había mandado a Moisés, y

mataron a todos los varones. 8 Entre los muertos mataron a los reyes de Madián: Evi,

Requem, Zur, Hur y Reba, cinco reyes de Madián. También mataron a espada a

Balaam hijo de Beor. 9 Después los hijos de Israel se llevaron cautivas a las mujeres de

Madián y a sus hijos pequeños; saquearon todo su ganado, todos sus rebaños y todas

sus riquezas. 10 Luego prendieron fuego a todas sus ciudades donde habitaban y a

todas sus fortificaciones. 11 Tomaron todo el botín y todo lo capturado, tanto de

hombres como de ganado. 12 Y llevaron los cautivos, lo capturado y el botín ante

Moisés, el sacerdote Eleazar y toda la congregación de los hijos de Israel en el

campamento, en las llanuras de Moab que están junto al Jordán, frente a Jericó.

13 Moisés, el sacerdote Eleazar y todos los dirigentes de la congregación

salieron a recibirlos fuera del campamento. 14 Y Moisés se enojó contra los oficiales

del ejército, contra los jefes de millares y de centenas que volvían de la campaña

militar, 15 y les dijo: — ¿Habéis dejado con vida a todas las mujeres? 16 ¡He aquí

ellas fueron las que vinieron a los hijos de Israel, por consejo de Balaam, para que

ellos actuaran contra Jehovah en el asunto de Peor, por lo que hubo mortandad en la

congregación de Jehovah! 17 Ahora pues, matad a todos los niños varones y a toda

mujer que haya tenido relaciones sexuales con varón. 18 Pero dejad vivas para

vosotros a todas las muchachas de entre las mujeres que no hayan tenido relaciones

con varón. 19 Moisés continuó: — Acampad vosotros fuera del campamento durante

siete días. Cualquiera que haya matado a alguna persona y cualquiera que haya

tocado algún cadáver, os purificaréis en el tercer día y en el séptimo día, vosotros y

vuestros cautivos. 20 Asimismo, purificaréis todo vestido, todo artículo de cuero,

todo objeto de pelo de cabra y todo utensilio de madera.

21 Entonces el sacerdote Eleazar dijo a los soldados que habían regresado de la

guerra: — Este es el estatuto de la ley que Jehovah ha mandado a Moisés: 22 Sólo el

oro, la plata, el bronce, el hierro, el estaño y el plomo, 23 todo lo que resiste el fuego,

haréis pasar por fuego, y será limpio. Pero también habrá de ser purificado con el

agua para la impureza. Todo lo que no resiste el fuego lo pasaréis por el agua.

24 Además, lavaréis vuestras vestiduras en el séptimo día, y quedaréis puros.

Después podréis entrar en el campamento.

25 Jehovah habló a Moisés diciendo: 26 Saca la cuenta, tú con el sacerdote

Eleazar y los jefes de las casas paternas de la congregación, de lo que se ha tomado

cautivo, tanto de las personas como del ganado. 27 Luego repartirás lo capturado

por partes iguales entre los combatientes que fueron a la guerra y toda la

congregación. 28 Toma tú para Jehovah el tributo de los hombres de guerra que

fueron a la campaña, que será de uno por cada 500, tanto de las personas como del

ganado vacuno, de los asnos y de las ovejas. 29 Esto lo tomarás de la mitad que les

corresponde, y se lo darás al sacerdote Eleazar como ofrenda alzada para Jehovah.

30 De la mitad que corresponde a los hijos de Israel tomarás uno por cada 50, tanto

de las personas como del ganado vacuno, de los asnos, de las ovejas y de todo

animal, y se los darás a los levitas que tienen el cuidado del tabernáculo de

Jehovah.” 31 Moisés y el sacerdote Eleazar hicieron como Jehovah había mandado a

Moisés. 32 El botín que quedaba de lo que tomó la gente del ejército era de 675.000

ovejas, 33 de 72.000 cabezas de ganado vacuno 34 y de 61.000 asnos. 35 En cuanto

a las personas, las mujeres que no habían tenido relaciones sexuales con varón

fueron en total 32.000. 36 La mitad correspondiente a los que habían salido a la

guerra fue de 337.500 ovejas 37 (de las cuales el tributo para Jehovah fue de 675),

38 de 36.000 cabezas de ganado vacuno (de las cuales el tributo para Jehovah fue

de 72), 39 de 30.500 asnos (de los cuales el tributo para Jehovah fue de 61), 40 y de

16.000 personas (de las cuales el tributo para Jehovah fue de 32). 41 Moisés dio el

tributo al sacerdote Eleazar, como ofrenda alzada a Jehovah, como lo había

mandado Jehovah a Moisés. 42 La mitad correspondiente a los hijos de Israel y que

Moisés apartó de la de los hombres que habían ido a la guerra, 43 es decir, la mitad

para el resto de la congregación, fue de 337.500 ovejas, 44 de 36.000 cabezas de

ganado vacuno, 45 de 30.500 asnos 46 y de 16.000 personas. 47 De la mitad que

correspondía a los hijos de Israel, Moisés tomó uno de cada 50, tanto de las

personas como de los animales, y se los dio a los levitas que tenían el cuidado del

tabernáculo de Jehovah, como lo había mandado Jehovah a Moisés.

48 Entonces se acercaron a Moisés los oficiales de los millares del ejército, los

jefes de los millares y los jefes de las centenas, 49 y dijeron a Moisés: — Tus siervos

hemos pasado revista a los hombres de guerra que estuvieron bajo nuestro mando, y

ninguno de nosotros falta. 50 Por tanto, hemos traído una ofrenda a Jehovah, cada

uno de lo que ha hallado: objetos de oro, cadenillas, brazaletes, anillos, aretes y

collares, para hacer expiación por nosotros mismos delante de Jehovah. 51 Moisés y

el sacerdote Eleazar recibieron de ellos el oro y todos los objetos elaborados.

52 Todo el oro de la ofrenda alzada que ofrecieron a Jehovah los jefes de los millares

y los jefes de las centenas fue de 16.750 siclos. 53 Pues los hombres del ejército

habían saqueado cada uno para sí. 54 Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro

de los jefes de los millares y de los jefes de las centenas, y lo llevaron al tabernáculo

de reunión, como memorial para los hijos de Israel delante de Jehovah.

Capítulo 32

1 Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían muchísimo ganado. Y al ver la

tierra de Jazer y la tierra de Galaad, el lugar les pareció apropiado para el ganado.

2 Entonces los hijos de Gad y los hijos de Rubén fueron y hablaron a Moisés, al

sacerdote Eleazar y a los dirigentes de la congregación, diciendo: 3 — Atarot,

Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam, Nebo y Beón, 4 tierras que Jehovah

conquistó delante de la congregación de Israel, son tierras apropiadas para el

ganado; y tus siervos tienen ganado. 5 Por eso — dijeron — , si hemos hallado

gracia ante tus ojos, sea dada esta tierra a tus siervos como posesión; no nos hagas

cruzar el Jordán. 6 Pero Moisés respondió a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén;

— ¿Irán vuestros hermanos a la guerra, y vosotros os quedaréis aquí? 7 ¿Por qué

desalentáis a los hijos de Israel, de modo que no crucen a la tierra que les ha dado

Jehovah? 8 Así hicieron vuestros padres cuando los envié desde Cades-barnea para

que reconociesen la tierra. 9 Fueron hasta el arroyo de Escol, y después que

reconocieron la tierra desalentaron a los hijos de Israel para que no entrasen en la

tierra que Jehovah les había dado. 10 Entonces se encendió el furor de Jehovah, y

juró diciendo: 11 Los hombres que vinieron de Egipto, desde los 20 años para

arriba, no verán la tierra de la cual juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, porque no me

siguieron con integridad; 12 excepto Caleb hijo de Jefone el quenezeo y Josué hijo de

Nun, quienes con integridad han seguido a Jehovah.” 13 El furor de Jehovah se

encendió contra Israel, y los hizo andar errantes 40 años por el desierto, hasta que

pasó toda aquella generación que había hecho lo malo ante los ojos de Jehovah.

14 Y he aquí, vosotros habéis sucedido a vuestros padres, prole de hombres

pecadores, para añadir más al ardor de la ira de Jehovah contra Israel. 15 Porque si

dejáis de ir en pos de él, él volverá otra vez a dejaros en el desierto; y destruiréis a

todo este pueblo.

16 Entonces ellos se acercaron a él y le dijeron: — Aquí edificaremos rediles

para nuestras ovejas y ciudades para nuestros niños; 17 pero nosotros nos

armaremos, listos para ir al frente de los hijos de Israel, hasta que los introduzcamos

en su lugar. Nuestros niños quedarán en las ciudades fortificadas, a causa de los

habitantes del país. 18 No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel

reciban cada uno su heredad. 19 Porque no tomaremos heredad con ellos al otro

lado del Jordán ni más allá, pues ya tendremos nuestra heredad en este lado del

Jordán, al oriente. 20 Entonces les respondió Moisés: — Si así lo hacéis, si os armáis

para ir a la guerra delante de Jehovah, 21 y si todos vuestros hombres cruzan

armados el Jordán delante de Jehovah, hasta que él haya echado a sus enemigos de

su presencia 22 y la tierra sea sometida delante de Jehovah, luego volveréis y seréis

libres de culpa ante Jehovah e Israel. Entonces esta tierra será vuestra en posesión

delante de Jehovah. 23 Pero si no lo hacéis así, he aquí que habréis pecado contra

Jehovah, y sabed que vuestro pecado os alcanzará. 24 Edificaos, pues, ciudades

para vuestros niños y rediles para vuestros rebaños, pero haced lo que habéis

prometido. 25 Los hijos de Gad y los hijos de Rubén dijeron a Moisés: — Tus

siervos harán como manda mi señor. 26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros

rebaños y todo nuestro ganado quedarán allí en las ciudades de Galaad; 27 pero tus

siervos, todos los que están armados para la guerra, cruzarán delante de Jehovah

para la batalla, como dice mi señor.

28 Entonces Moisés dio órdenes acerca de ellos al sacerdote Eleazar, a Josué

hijo de Nun y a los jefes de las casas paternas de las tribus de los hijos de Israel.

29 Moisés les dijo: — Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén, todos armados para

la guerra, cruzan con vosotros el Jordán delante de Jehovah, después que la tierra

sea conquistada por vosotros, les daréis la tierra de Galaad como posesión. 30 Pero

si no cruzan armados con vosotros, entonces tendrán que tomar posesión entre

vosotros en la tierra de Canaán. 31 Los hijos de Gad y los hijos de Rubén

respondieron diciendo: — Haremos lo que Jehovah ha dicho a tus siervos.

32 Nosotros cruzaremos armados delante de Jehovah a la tierra de Canaán, pero la

posesión de nuestra heredad estará en este lado del Jordán. 33 Así Moisés dio a los

hijos de Gad, a los hijos de Rubén y a la media tribu de Manasés hijo de José, el

reino de Sejón, rey amorreo, y el reino de Og, rey de Basán: la tierra con

sus ciudades dentro de sus fronteras y las ciudades del territorio circundante. 34 Los

hijos de Gad reedificaron Dibón, Atarot, Aroer, 35 Atarot-sofán, Jazer, Jogboa,

36 Bet-nimra y Bet-haram, ciudades fortificadas, y rediles de rebaños. 37 Los hijos

de Rubén reedificaron Hesbón, Eleale, Quiriataim, 38 Nebo, Baal-maón (con los

nombres cambiados), y Sibma. Ellos llamaron con otros nombres a las ciudades que

reedificaron. 39 Los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a Galaad y la tomaron,

echando a los amorreos que estaban allí. 40 Entonces Moisés dio Galaad a Maquir

hijo de Manasés, el cual habitó en ella. 41 También Jaír hijo de Manasés fue y tomó

sus aldeas, y las llamó Havot-jaír. 42 Asimismo, Nóbaj fue y tomó Quenat y sus

aldeas, y la llamó Nóbaj, según su propio nombre.

Capítulo 33

1 Estas son las etapas de los hijos de Israel que salieron de la tierra de Egipto,

según sus ejércitos, bajo la dirección de Moisés y Aarón. 2 Moisés anotó por

escrito, por mandato de Jehovah, los puntos de partida de sus etapas. Estas son sus

etapas, según sus puntos de partida: 3 Se pusieron en marcha desde Ramesés el día

15 del mes primero, que era el segundo día de la Pascua. Los hijos de Israel salieron

osadamente, a la vista de todos los egipcios, 4 mientras los egipcios estaban

enterrando a todos los primogénitos que Jehovah había muerto entre ellos. Jehovah

también había ejecutado actos justicieros contra sus dioses. 5 Entonces los hijos de

Israel partieron de Ramesés y acamparon en Sucot. 6 Partieron de Sucot y

acamparon en Etam, que está en el extremo del desierto. 7 Partieron de Etam y se

volvieron hacia Pi-hajirot, que está delante de Baal-zefón, y acamparon frente a

Migdol. 8 Partieron de Pi-hajirot y pasaron por en medio del mar al desierto. Fueron

tres días de camino por el desierto de Etam y acamparon en Mara. 9 Partieron de

Mara y llegaron a Elim, donde había doce manantiales de agua y setenta palmeras, y

acamparon allí. 10 Partieron de Elim y acamparon junto al mar Rojo. 11 Partieron del

mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin. 12 Partieron del desierto de Sin y

acamparon en Dofca. 13 Partieron de Dofca y acamparon en Alús. 14 Partieron de

Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo agua para beber.

15 Partieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí. 16 Partieron del desierto

de Sinaí y acamparon en Quibrot-hataavá. 17 Partieron de Quibrot-hataavá y

acamparon en Hazerot. 18 Partieron de Hazerot y acamparon en Ritma. 19 Partieron

de Ritma y acamparon en Rimón-peres. 20 Partieron de Rimón-peres y acamparon

en Libna. 21 Partieron de Libna y acamparon en Risa.

22 Partieron de Risa y acamparon en Quehelata. 23 Partieron de Quehelata y

acamparon en el monte Sefer. 24 Partieron del monte Sefer y acamparon en Harada.

25 Partieron de Harada y acamparon en Maquelot. 26 Partieron de Maquelot y

acamparon en Tajat. 27 Partieron de Tajat y acamparon en Taraj. 28 Partieron de

Taraj y acamparon en Mitca. 29 Partieron de Mitca y acamparon en Hasmona.

30 Partieron de Hasmona y acamparon en Moserot. 31 Partieron de Moserot y

acamparon en Benei-jaacán. 32 Partieron de Benei-jaacán y acamparon en el monte

Gidgad. 33 Partieron del monte Gidgad y acamparon en Jotbata. 34 Partieron de

Jotbata y acamparon en Abrona. 35 Partieron de Abrona y acamparon en Ezióngeber.

36 Partieron de Ezión-geber y acamparon en el desierto de Zin, que es Cades.

37 Partieron de Cades y acamparon en el monte Hor, en la frontera de la tierra de

Edom. 38 El sacerdote Aarón subió al monte Hor, conforme al mandato de Jehovah,

y allí murió a los 40 años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, el

primero del mes quinto. 39 Aarón tenía 123 años cuando murió en el monte Hor.

40 Entonces el rey de Arad, cananeo, que habitaba en el Néguev en la tierra de

Canaán, se enteró de que habían llegado los hijos de Israel. 41 Partieron del monte

Hor y acamparon en Zalmona. 42 Partieron de Zalmona y acamparon en Punón.

43 Partieron de Punón y acamparon en Obot. 44 Partieron de Obot y acamparon en

Iye-abarim, en la frontera de Moab. 45 Partieron de Iyim y acamparon en Dibóngad.

46 Partieron de Dibón-gad y acamparon en Almón-diblataim. 47 Partieron de

Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim, frente al Nebo. 48 Partieron

de los montes de Abarim y acamparon en las llanuras de Moab, junto al Jordán,

frente a Jericó. 49 Y acamparon junto al Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim,

en las llanuras de Moab.

50 Entonces Jehovah habló a Moisés en las llanuras de Moab, junto al Jordán,

frente a Jericó, diciendo: 51 Habla a los hijos de Israel y diles: ‘Cuando hayáis

cruzado el Jordán a la tierra de Canaán, 52 echaréis de vuestra presencia a todos los

habitantes de la tierra, destruiréis todas sus esculturas, destruiréis todas sus imágenes

de fundición y devastaréis todos sus lugares altos. 53 Tomaréis posesión de la tierra y

habitaréis en ella, porque a vosotros os he dado la tierra, para que la tengáis en

posesión. 54 ‘Recibiréis la tierra en heredad por sorteo según vuestros clanes. A los

más numerosos daréis una heredad más grande, a los menos numerosos daréis una

heredad más pequeña. Donde a uno le toque por sorteo, allí tendrá su posesión.

Según las tribus de vuestros padres, la recibiréis en heredad. 55 ‘Pero si no echáis

de delante de vosotros a los habitantes de la tierra, sucederá que los que dejéis

de ellos serán como aguijones en vuestros ojos y espinas en vuestros costados, y os

hostilizarán en la tierra que vosotros habéis de habitar. 56 Y sucederá que os haré a

vosotros lo que pensé hacerles a ellos.’”

Capítulo 34

1 Jehovah habló a Moisés diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel y diles:

‘Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, la tierra que os ha de tocar como

heredad, la tierra de Canaán según sus fronteras, 3 tendréis el lado sur desde el

desierto de Zin que está junto a Edom. Vuestra frontera sur será desde el extremo

del mar Salado hacia el este. 4 De allí la frontera sur torcerá hacia la cuesta de

Acrabim y pasará hasta Zin. Su extremo sur llegará hasta Cades-barnea. De allí

seguirá a Hazar-adar y pasará hasta Asmón. 5 La frontera torcerá de Asmón hasta el

arroyo de Egipto y terminará en la costa del mar. 6 ‘Vuestra frontera occidental será

el mar Grande. Este será vuestro límite occidental. 7 ‘Esta será vuestra frontera

norte: Desde el mar Grande la trazaréis hasta el monte Hor. 8 Desde el monte Hor la

trazaréis hasta Lebo-hamat, y la frontera llegará a Zedad. 9 La frontera seguirá hasta

Zifrón y terminará en Hazar-enán. Este será vuestro límite por el norte. 10 ‘Por el

oriente trazaréis la frontera desde Hazar-enán hasta Sefam. 11 Luego descenderá la

frontera desde Sefam hasta Ribla, al oriente de Ayin, y descenderá y se extenderá

sobre el costado oriental del mar Quinéret. 12 Después la frontera descenderá con el

Jordán, y su extremo llegará hasta el mar Salado. Esta será vuestra tierra y sus

fronteras alrededor.’” 13 Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel, diciendo: “Esta

es la tierra que heredaréis por sorteo, la cual Jehovah ha mandado dar a las nueve

tribus y a la media tribu. 14 Porque ya habían tomado su heredad la tribu de los hijos de

Rubén según sus casas paternas, la tribu de los hijos de Gad según sus casas paternas,

y la media tribu de Manasés. 15 Las dos tribus y media tomaron su heredad al otro lado

del Jordán, frente a Jericó, hacia el oriente, hacia la salida del sol.”

16 Jehovah habló a Moisés diciendo: 17 Estos son los nombres de los hombres

que os darán la tierra en posesión: El sacerdote Eleazar y Josué hijo de Nun.

18 Tomaréis también un dirigente de cada tribu para dar la tierra en posesión.

19 Estos son los nombres de los jefes: de la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone; 20 de

la tribu de los hijos de Simeón, Semuel hijo de Amihud; 21 de la tribu de Benjamín,

Elidad hijo de Quislón; 22 de la tribu de los hijos de Dan, el jefe Buqui hijo de Jogli;

23 de los hijos de José: de la tribu de los hijos de Manasés, el jefe Haniel hijo

de Efod; 24 de la tribu de los hijos de Efraín, el jefe Quemuel hijo de Siftán; 25 de la

tribu de los hijos de Zabulón, el jefe Elizafán hijo de Parnac; 26 de la tribu de los

hijos de Isacar, el jefe Paltiel hijo de Azán; 27 de la tribu de los hijos de Aser, el jefe

Ajihud hijo de Selomi; 28 de la tribu de los hijos de Neftalí, el jefe Pedael hijo de

Amihud. 29 Estos son aquellos a quienes Jehovah mandó que repartiesen la heredad

a los hijos de Israel en la tierra de Canaán.”

Capítulo 35

1 Jehovah habló a Moisés en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a

Jericó, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel que de la heredad que posean den a

los levitas ciudades para habitar. También daréis a los levitas el campo alrededor de

las ciudades. 3 Ellos tendrán las ciudades para habitar, y los campos de alrededor

serán para su ganado, sus pertenencias y todos sus animales. 4 Los campos de las

ciudades que daréis a los levitas tendrán 1.000 codos alrededor, desde el muro de

la ciudad hacia afuera. 5 Fuera de la ciudad, mediréis 2.000 codos hacia el lado este,

2.000 codos hacia el lado sur, 2.000 codos hacia el lado oeste, y 2.000 codos hacia

el lado norte; y la ciudad estará en medio. Esto tendrán como campos alrededor de

las ciudades. 6 De las ciudades que daréis a los levitas, 6 ciudades serán de refugio,

para que cualquier homicida se refugie allí. Aparte de éstas, les daréis 42 ciudades.

7 Todas las ciudades que daréis a los levitas serán 48 ciudades con sus campos

alrededor. 8 Respecto a las ciudades que daréis de la posesión de los hijos de

Israel, del que tiene mucho tomaréis mucho y del que tiene poco tomaréis poco.

Cada uno dará de sus ciudades a los levitas, según la heredad que reciba.”

9 Jehovah habló a Moisés diciendo: 10 Habla a los hijos de Israel y diles:

‘Cuando hayáis cruzado el Jordán hacia la tierra de Canaán, 11 escogeréis para

vosotros ciudades que os servirán como ciudades de refugio, a donde pueda huir el

homicida que accidentalmente hiera de muerte a alguno. 12 Estas ciudades os

servirán para refugiarse del vengador, de manera que el homicida no muera antes de

comparecer para juicio delante de la congregación. 13 ‘De las ciudades que daréis,

seis serán ciudades de refugio. 14 Daréis tres ciudades al otro lado del Jordán y

daréis tres en la tierra de Canaán, y serán ciudades de refugio. 15 Estas seis ciudades

servirán de refugio a los hijos de Israel, al forastero y al advenedizo que se encuentre

entre ellos, para que huya allí cualquiera que accidentalmente hiera de muerte a otro.

16 ‘Si lo hiere con un intrumento de hierro, y él muere, es un asesino. El asesino

morirá irremisiblemente. 17 ‘Si lo hiere con una piedra en la mano, con la cual pueda

causarle la muerte, y él muere, es un asesino. El asesino morirá irremisiblemente.

18 ‘Si lo hiere con instrumento de madera en la mano, con el cual pueda causarle la

muerte, y él muere, es un asesino. El asesino morirá irremisiblemente. 19 El vengador

de la sangre matará al asesino; cuando lo encuentre, lo matará. 20 ‘Si por odio lo

empuja o arroja algo contra él intencionadamente, y él muere; 21 o si por hostilidad

lo hiere con su mano, y él muere, el que le ha herido morirá irremisiblemente. Es un

asesino. El vengador de la sangre matará al asesino cuando lo encuentre. 22 ‘Pero si

lo empuja de repente sin hostilidad, o tira sobre él cualquier instrumento sin

intención, 23 o si sin verlo hace caer sobre él alguna piedra que pueda causarle la

muerte, y él muere, no siendo él su enemigo ni procurando su mal, 24 entonces la

congregación juzgará entre el homicida y el vengador de la sangre, conforme a estos

decretos. 25 La congregación librará al homicida de mano del vengador de la sangre,

y lo hará regresar a su ciudad de refugio a la cual había huido, y él habitará en ella

hasta la muerte del sumo sacerdote que fue ungido con el aceite santo. 26 ‘Pero si el

homicida sale fuera de los límites de su ciudad de refugio a donde había huido, 27 y el

vengador de la sangre lo halla fuera de los límites de su ciudad de refugio y mata al

homicida, aquél no será culpable de sangre. 28 Porque debió haber permanecido en

su ciudad de refugio hasta la muerte del sumo sacerdote. Después de la muerte del

sumo sacerdote, el homicida podrá volver a la tierra de su posesión. 29 ‘Estas cosas

os servirán de estatuto legal a través de vuestras generaciones, en todo lugar donde

viváis. 30 Cuando alguien mata a una persona, por el testimonio de testigos se dará

muerte al asesino. Pero un solo testigo no bastará para que se sentencie a una

persona a morir. 31 ‘No aceptaréis rescate por la vida del asesino que está

condenado a muerte; morirá irremisiblemente. 32 Tampoco aceptaréis rescate por el

que ha huido a su ciudad de refugio, para permitirle que vuelva a vivir en su propia

tierra antes de la muerte del sumo sacerdote. 33 ‘No profanaréis la tierra donde

estéis, porque la sangre humana profana la tierra. No se puede hacer expiación por

la tierra, debido a la sangre que fue derramada en ella, sino por medio de la sangre

del que la derramó. 34 No contaminaréis, pues, la tierra donde habitáis y en medio

de la cual yo habito; porque yo, Jehovah, habito en medio de los hijos de Israel.’”

Capítulo 36

1 Los jefes de las casas paternas del clan de los hijos de Galaad hijo de Maquir,

hijo de Manasés, de los clanes de los hijos de José, se acercaron para hablar ante

Moisés y ante los dirigentes de las casas paternas de los hijos de Israel. 2 Y dijeron:

— Jehovah mandó a mi señor dar la tierra por sorteo, como heredad a los hijos de

Israel. También mandó Jehovah a mi señor dar la heredad de nuestro hermano

Zelofejad a sus hijas. 3 Pero si éstas se llegan a casar con miembros de otras tribus

de los hijos de Israel, la heredad de ellas será quitada de la heredad de nuestros

padres y añadida a la heredad de la tribu a la cual ellas pasen a pertenecer. De este

modo, esta porción será quitada de nuestra heredad, 4 y cuando llegue el jubileo

para los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida a la heredad de la tribu de

sus maridos. Así su heredad será quitada de la heredad de la tribu de nuestros

padres.

5 Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel, conforme al mandato de

Jehovah, diciendo: — La tribu de los hijos de José tiene razón en lo que dice. 6 Esto

es lo que ha mandado Jehovah acerca de las hijas de Zelofejad, diciendo: “Cásense

con quienes ellas quieran; sólo que se casen dentro del clan de la tribu de su padre.

7 Así la heredad de los hijos de Israel no pasará de tribu en tribu, porque cada uno

de los hijos de Israel se mantendrá ligado a la heredad de la tribu de sus padres.

8 Cualquier hija que posea una heredad en alguna de las tribus de los hijos de Israel

deberá casarse con alguno del clan de la tribu de su padre, para que los hijos de

Israel posean cada uno la heredad de sus padres. 9 Así la heredad no pasará de una

tribu a otra, porque cada una de las tribus de los hijos de Israel se mantendrá ligada

a su heredad.” 10 Entonces las hijas de Zelofejad hicieron conforme a lo que Jehovah

había mandado a Moisés. 11 Majla, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de Zelofejad,

se casaron con los hijos de sus tíos. 12 Se casaron dentro de los clanes de los hijos

de Manasés hijo de José. De esta manera, su heredad quedó en la tribu del clan de

su padre. 13 Estos son los mandamientos y decretos que Jehovah mandó a los hijos

de Israel por medio de Moisés en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a

Jericó.

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